liberto

liberto
Liberto

domingo, 6 de abril de 2014

CREDO EN MI PATRIA QUE ES ESPAÑA


 



Gracias Dios mío  por haberme permitido llegar hasta aquí para entonar este credo por España, manteniéndolo desde hoy vivo de generación en generación, siempre con esa misma Fe de enamorado. De enamorado que hoy y aquí declara su amor de esta manera:

Creo en una sola España.

Madre fecunda, creadora del cielo limpio y la tierra varia, y de todas las Américas de América. Y en un solo pueblo español, primogénito entre los hijos de España; nacido de la Madre, antes de todos los descubrimientos.
Pueblos de pueblos, Nación de naciones, verdadero Reino de reinos verdaderos. Engendrado y hecho; consustancial al Mare Nostrum, por el cual fueron hechas Grecia y Roma; cuyas aguas, por nosotros y por nuestra civilización, nos enviaron el Derecho.

Y la Cruz.

Y, por obra del Apóstol Santiago la cruz bermeja santiaguista por su sangre encarnó en Iberia, pagana. 
¡Y se hizo España!


Y corrieron los tiempos.

Y, por nuestras culpas, España fue crucificada;  y bajada de la misma por padres de nuestros padres. Padeció bajo el poder de la Media Luna y la defendió con su sangre El Cid Campeador, siendo sepultada y velada en mil lagrimas por nuestros reyes.


Y resucitó al octavo siglo, según las crónicas.
Y subió a las cumbres, donde estuvo sentada a la diestra de la Gloria.

Y, por nuestra desidia, hubo de bajar al suelo y ser juzgada por amigos y enemigos.

Y su Imperio tuvo fin.

Pero no su aliento.

Creo en el amor a España, soplo vivificante que procede del honor de los que derramaron su sangre por Ella dando testimonio supremo del amor, y va hacia el mañana.

Creo en el genio de España, horno de virtudes y redoma de mezquindades; pero creo en España. La cual, con sus pueblos, debe ser justamente venerada, respetada y glorificada; que habló por boca de sus ejemplos, callo por dignidad, auxilió a sus hermanas naciones en tiempos de guerras y calamidades y tiene pedida la ultima palabra.

Y creo en Castilla, que es una, santa, paciente y dolorida. Creo en las barras heroicas de
Aragón, y de sus hijas Valencia y Cataluña Creo en las cadenas del Rey Sancho y en la cruz salvadora de Asturias. Creo en La Mancha inmortal de nuestro padre Cervantes, solar ínclito de caballeros que sacaron de mil combates victoriosa al pecho las cruces de las Ordenes Militares.

Creo en el león de León y en la granada de Granada.

Creo en el tañido de Compostela y en las Vascongadas de España.
Creo en la fuerza de la Fe por España de nuestros REYES cuya sangre HEROICA corre las de nuestro REY. Creo en la fortaleza de San Fernando y la sabiduría del Rey Alfonso X. Creo en la inmortalidad de aquellos dos príncipes, los Católicos Reyes Isabel y Fernando, que una cripta de amor henchida esperan el día de su último e imperecedero triunfo. Creo en el ímpetu glorioso de Calos V y en las virtudes  de Felipe II. Creo en la serenidad y la grandeza de Juan de Austria.

Creo en una sola España

Creo en la comunión de sus pueblos. Confieso una sola bandera por símbolo de esta Fe y por testigo del AMOR a la Patria.


Creo en su himno imperecedero que acaricia las almas de todos los españoles.

Y espero la resurrección de todos los que hicieron España y entregaron su vida por ella desde Teresa de Jesús, Juan de Avila a Narciso de Estenaga.


Y tengo mi FE puesta en contemplar algún día,  más tarde que temprano, a un hombre llamado en la historia Alfonso XIII, que  tuvo por esposa a su patria y en el trascurrir de los siglos se reflejará  en él  la ESPAÑA ETERNA.

Madrid 23 de mayo de 2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario