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lunes, 7 de abril de 2014

José Liberto López de la Franca “Desconecto con el sexo, la oratoria y al escribir”



José Liberto López de  la Franca
“Desconecto con
el sexo, la oratoria
y al escribir”







EL HISTORIADOR, TERTULIANO Y EXPERTO EN PROTOCOLO JOSÉ LIBERTO LÓPEZ DE LA FRANCA, ES UNO DE ESOS PERSONAJES QUE NO DEJAN A NADIE INDIFERENTE, AUNQUE SOLO SEA POR LOS GIROS QUEDA PARA GANARSE LA VIDA. DE JEFE DELA CASA DE SU ALTEZA REAL EL INFANTE DE ESPAÑA DON LEANDRO ALFONSO DE BORBÓN A CONCURSANTE DEL REALITY ‘ACORRALADOS’ DE TELECINCO, PASANDO POR POLEMISTA EN EL PROGRAMA ‘SÁLVAME DE LUXE’, O EMBLEMATICO PROFESOR DE “LAS JOYAS DE LA CORONA” QUERIDO, ADMIRADO Y MUY RESPETADO  POR LOS JOVENES.

[TEXTO: CARLOS RESA]

Es un personaje peculiar, excesivo y con un enorme recorrido. Lo que nadie le puede negar es originalidad en un discurso francamente barroco y allí por donde pasa queda impresa su elegancia, no dejando indiferente a nadie. La televisión ha contribuido a lanzarlo a la popularidad, cosa que no le disgusta en absoluto ni tampoco alardear le gusta de ello, es un ejemplo a seguir de la “rara accesibilidad de la fama” circunstancia con la que nos chocamos los periodistas a la hora de entrevistar a un personaje público.


El público le conoció a raíz de su paso como excepcional profesor del programa “Las Joyas de la Corona” de Telecinco, donde enseñaba humanidades, historia, biografía, oratoria y protocolo a los chicos ¿volvería a repetirá aquella experiencia?
Claro que sí. Mis conocimientos están y estarán siempre al servicio pleno del noble magisterio de la enseñanza en todas sus disciplinas. De aquel programa quedan como ejemplo humilde mis clases, que tanto llegaron al corazón de la audiencia y que se mantienen hoy en la memoria de muchísimas personas con un elocuente respeto y admiración. Otra cosa muy distinta es que Liberto comparta claustro nuevamente con aquellos profesores, que fueron en esencia la arrogancia, la ampulosidad y el despotismo  y muchos de los contravalores que hacen al ser humano cuanto menos miserable y cobarde.

¿Y la experiencia en Acorralados?
Sobrecogedor y enriquecedor aquel acorralamiento, pues como hombre de vida interior que soy, trato de hacerme sencillo enemigo de vanidades y vivo enamorado de la soledad sonora. Escuché en aquel confinamiento hablar al bosque con el viento. Allí nació un vínculo indestructible entre Dios y Liberto. En Asturias despertó en Liberto un equilibrio práctico, humanista y verdaderamente eficaz que hace hoy día de mí un hombre más seguro de mi mismo, más generoso y agradecido en todo. En definitiva, estaba a solas con mi pensamiento, mis sentimientos y mi amor libre. Privado totalmente de libertad, verdaderamente fui más libre que nunca.

Es usted un hombre con muchos estudios: historiador, académico, biógrafo, escritor, ensayista, humanista, experto en protocolo y diplomado en grafología, entre otros. ¿Ha tenido tiempo para el ocio o se ha pasado toda la juventud entre cuatro paredes?
¡Nooo! He sabido repartir y dar tiempo a mi  propio tiempo. La vida son etapas y creo que he dedicado al estudio, la lectura, al ensayo, a la investigación y a otros campos el tiempo justo y necesario. Naturalmente que he sido y soy una persona joven y en consecuencia hay que dedicarle el tiempo en la medida de las posibilidades. He aprendido mucho escuchando y valorando todo lo que me rodeaba. He tratado de leer en las artes, las letras, en los humanos, en las piedras,  la razón de nuestra existencia. Por otro lado están las capacidades individuales de cada persona, y en mi caso concreto me han sido muy favorables estas dotes siempre, tanto en el estudio como en el ocio.

¿Cómo era José Liberto de niño?
Muy despierto, tranquilo, un niño que vivió una infancia preciosa, cuajada de paz y de felicidad plena. Le doy gracias a
Dios por haber tenido unos padres maravillosos que me han dado todo, especialmente mi madre. De ella aprendí las primeras lecciones de virtudes humanas que hicieron de mí el niño hombre que soy ahora.

¿Cómo es un día en su vida?
Me levanto temprano y desayuno mientras leo la prensa digital. Según el orden de mi agenda elijo la ropa y complementos mientras termino mi aseo personal, que es algo riguroso y metódico. Camino
del despacho mi secretario particular me pone al día de lo que hay que hacer y cuáles son  los trabajos, intervenciones y proyectos a afrontar. Trato de sacar varias horas para atender a ciudadanos de la calle y escuchar sus necesidades y problemas.
Oficialmente mi jornada termina al caer la tarde, donde me encierro en mi despacho media hora, desconectando los teléfonos y meditando con mis ojos entre abiertos como aconseja en sus 7 Reglas Paracelso, más concretamente en 5ª de esas reglas.

Hablando de modales, ¿cómo andamos en España de educación cívica?
Se nos van más las formas por las fuerzas. Se ignora mucho más de lo que se conoce, pero hay algo importante que he detectado en todo este asunto: muchísima arrogancia. Hay una dictadura impla-cable de la relatividad. ¡Todo se relativiza! La ley imperante es todo vale. Son pocos los que hoy tienen la capacidad de ir contracorriente y el poseer raro de talento captar lo que muchos no llegan a captar como lo tiene Julio Anguita. La elegancia, la educación, el glamour, viven sus horas más bajas. Parece que hoy las marcas hacen estragos y  elevan a las personas con poder adquisitivo, condenándolas implacablemente a la muerta elegancia, la educación antipática y el glamour en descomposición.  La esencia, en definitiva, es lo trascendente del ser humano, donde la base de esa esencia hace fulgir a la respetabilidad y la elegancia, revestidas por la simpatía y la educación que han de brotar por los
poros de cualquier individuo cuando su esencia lo impregna todo, sin necesidad ni de marcas ni de modas.

¿Cómo ha encajado usted la fama o ser famoso?
¡La fama! ¿Qué es la fama? No conozco a esa señora. No, no, no …la fama es un pasaporte a la nada. Yo no soy famoso ni lo he deseado nunca, ni lo quiero. ¡Aborrezco a esa señora!

Quienes lo conocen de cerca desde años incluso antes de ser usted famoso, que la "fama" no le ha cambiado ni un ápice su trato con ellos. ¿Que hay de cierto en ello?
Bueno... yo antes,  durante y despues sigo siendo el mismo. Mi conducta es invariable, y mi "secreto" es la naturalidad, mi tonica el buen humor y mi divisa la lealtad. Pero... hay dos clases de lealtades: la que nace del corazón que es la que más vale y la que son leales cuando no les conviene ser desleales, esto es un pensamiento del Presidente justicialista Juan Domingo Perón. En este caso hay que ser leal consigo mismo.

¿Cual es su secreto para este dificil equilio y evitar que la fama se le suba a la cabeza?
Llevar a rajatabla las siete reglas de paracelso, muy especialmente la 4ª y la 2ª y complementarlo estas reglas con la Desiderata de Max Ehrmann. !No se lo diga usted a nadie!

Ahora que estamos metidos todos en una profunda crisis, ¿se puede ser glamouroso sin tener dinero?
Los hombres y las mujeres más glamourosos que he conocido en mi vida estaban coronados del glorioso laurel de la pobreza y de la humildad... ¿Acaso mi gran maestro Eduardo Matos no es ejemplo vivo de ello, así como Jorge Luis Borges, Josep Plá, Vilallonga, Sir George Thomas, Burguiba, Sabino Fernández Campo, el General Perón, etc? ¡El don supremo del ser humano es la bondad y en ella radica la elegancia! Yo, por ejemplo, debo a Dios el don de ser pobre. En la pobreza y en la humildad comienza el gran camino de la elegancia. No lo olvide usted.