liberto

liberto
Liberto

lunes, 4 de abril de 2016

“La Historias de los Papas” por el padre Apeles











Acabo de recibir por conducto de mi íntimo amigo José Liberto López de la Franca, el libro “Historias de los Papas” que ha publicado nuestro común amigo el padre Apeles recientemente. El libro, que ha tenido la gentileza de dedicarme, editado por Plaza & Janés, es un libro, que por el tema que trata, es curioso, sugerente e ilustrativo. Nos descubre algunas de las intimidades de los Papas: ss gustos y hasta errores, que como humanos, también pueden tenerlos. Es un libro que yo llamaría: de “cultura vaticana”. Trata pues los temas o las historias con gran delicadeza y no se aleja de la verdad sino todo lo contrario.
Enseguida, para hacer el comentario he tomado el libro con cierta ansiedad. Sus más de doscientas cuarenta páginas me han atraído y he dejado mis otros escritos personales para enfrentarme en la lectura de este libro, ilustrarme con cuanto dice con maestría su autor y valorar cuanto aporta al conocimiento del tema.
Se inicia el libro con un prólogo de Carlos Fisás, que se escandaliza por las actividades extraeclesiales del padre Apeles en los órganos mediáticos públicos demostrando su seguridad en la defensa de la ortodoxia católica con la que ha fortalecido su moral cristiana, aunque a veces no entendemos el por qué se mueve en unos ambientes casi infernales que pueden precipitar su caída.
Conocido el prólogo del libro entramos en su lectura en las notas biográficas de los Papas. Y lo hace con buen estilo y especialmente con una sabia forma de expresar las luces y las sobras, que como humanos, nos marcan nuestras vidas. No he terminado de leer el libro pero algo puedo escribir ya de él y para ello he querido recoger lo que se dice del Papa albino Luciani, que subió al papado con el nombre de Juan Pablo I. Poco dice de él el padre Apeles; ”Es el papa número 261 y ocupó la silla papal en el año 1978. No tuvo tiempo -dice el autor- de gobernar la Iglesia”. Pero sí de escribir bellas páginas de un libro titulado: “Ilustrísimos Señores”. Le escribe al patriarca de Venecia y le dice: “Si eres prudente, gobierna. Si gobiernas, sé prudente. Es decir ten muy metido en la cabeza algunos principios básicos y trata de adaptarlos a las circunstancias de la vida”. Son los principios: “Un éxito aparente, aunque clamoroso, es en realidad un fracaso si se ha conseguido pisoteando la verdad, la justicia y la caridad. El que está por encima, está al servicio de quien está por debajo: tanto valen los señores como los súbditos…”
Así de esa manera, este Papa de “efímero gobierno dio muchas esperanzas que, desgraciadamente, no llegaron a plasmarse en realizaciones concretas”.
El siglo XIX, fue el siglo de la revolución industrial. Lo cuenta el padre Apeles escribiendo sobre León XIII ¡comunista! “El 15 de mayo de 1891 el Papa Pecci, publicaba su encíclica “Rerun Novarum” -narra el autor- en ella se proponía clara y sistemáticamente por primera vez, la doctrina social católica siguiendo el pensamiento de santo Tomás y se marcaban las distancias respecto al liberalismo extremo, el capitalismo salvaje y el socialismo, que aunque fragmentado en multitud de corrientes, tenía un denominador común: el anticlericalismo”.
El libro: Historias de los Papas, como he podido apreciar, nada más iniciar su lectura, nos trasporta bajo las bóvedas del Vaticano, bajo las cuales se promueven las tareas evangélicas 
para reunir a toda la grey alrededor de la iglesia una y santa. La fluidez documental del padre Apeles y la rica prosa con la que escribe historias, anécdotas de algunos Papas, reajustan nuestro amor a la Iglesia que en ella vemos y sentimos su amor material. El libro es un anecdotario rico porque ¿Qué no puede haber en la vida de un Papa que es la cabeza visible de la Iglesia? Por eso, ese libro ilustra, nos convence, y nos conmueve. La redacción de cuanto nos cuenta, es un lujo que nos sorprende y que nos obliga a seguir leyendo el libro del que hablarán mucho los críticos. Uno ha querido reseñar tan solo lo interesante de su lectura y el conocimiento del autor del Vaticano, la sede de Pedro.

                                                                           José González Lara



Diario LANZA,  4 de julio de 1999.  



----

No hay comentarios:

Publicar un comentario