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jueves, 14 de abril de 2016

LIBERTO LOPEZ DE LA FRANCA EL GLADIADOR DE LA PALABRA



Para Liberto, agradeciendo sus palabras y su enseñanza, con la certeza de la radio, la historia y la amistad, siempre.



Llevar en la gracia o nombre la palabra Liberto, puede decir mucho del protagonista. Liberto o Liberatus era el esclavo al que se la concedía la libertad. Pero prefiero quedarme, porque creo que define mejor a nuestro personaje, con la definición para designar a los gladiadores, liberados por el emperador después de salir vencedores de grandes batallas en anfiteatros. José Liberto López de la Franca. Ya prometía, entonces, solo con su nombre. Abducido por la historia, escribe e investiga para saberse siempre en el punto perfecto de lo que dice y cuenta ante un micrófono, o en sus libros de biografías publicados. Con un bagaje, material de historia y actualidad, es un invitado casi siempre, ya sea radio o televisión, para desmenuzar las interioridades de los Borbones, hablar de su trabajo con personalidades relevantes, sus investigaciones, Órdenes Militares españolas, de Santiago Calatrava, Alcántara y Montesa, o de su ingente labor como Jefe de la Casa Real de Don Leandro Alfonso de Borbón. Mucha batalla y mucho enemigo, en esta histórica arena, mucha pasión en este joven gladiador que si algo tiene para luchar es su inteligencia y sabiduría: escudo, casco, cimera, ócrea… Y lo más importante, su gladius o espada, afilada con su mente peligrosa.

  Oscar SANTOS PAYÁN. Programa de radio, Mentes Peligrosas, Libertad FM. Miércoles 18 de junio de 2014.




         







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lunes, 11 de abril de 2016

Sede Vacante



El pasado día 8 de abril a las 12.02 minutos de la mañana, tal y como pronostiqué el día 1 de abril en mi blog LA LEÑA –justo una semana antes de su promulgación- fue hecho público el nombramiento del nuevo Obispo de Ciudad Real, Prior de las Órdenes Militares Españolas,
Era elegido entre el episcopado español, para el Obispado-Priorato, el Excmo. y Rvdmo. Sr. Don Gerardo Melgar Viciosa, Obispo de Osma-Soria. Al mismo tiempo de su elección y preconización, el Papa Francisco, aceptaba la renuncia a la sede Prioral y nombraba al hasta ese instante Obispo-Prior Antonio Algora, Administrador Apostólico de la Diócesis-Priorato, hasta la toma de posesión del nuevo prelado. Quedando desde ese momento el obispo Algora,  ya como obispo emérito.


Por lo que la sede episcopal de Ciudad Real quedaba automáticamente constituida en Sede Vacante.


Ya en el año 2003 me comprometí en redactar un artículo minucioso sobre las vacantes habidas durante la amplia historia de la Diócesis-Priorato. Espero abordarlo muy pronto, para el conocimiento y divulgación general, en un escrito monográfico respecto  a este interesante tema.
Lo que si  voy a abordar es en sí, sobre la cátedra episcopal. Puede decirse con toda propiedad que la cátedra episcopal se encontraba ayer “vacía” y ante ese mutismo de esta cátedra vacía, voy a ocuparme en este artículo explicando el origen de los atributos episcopales hasta llegar a la cátedra del obispo diocesano.



¡La cátedra del Priorato estaba vacía! Y así permanecerá vacía, sin que nadie la ocupe en las celebraciones litúrgicas –por lo menos así debe ser- hasta que tome posesión Gerardo Melgar, que ya es, por derecho el duodécimo Obispo-Prior de las Órdenes Militares electo o preconizado. No se olvide que a la situación de una iglesia sin pastor se le llama en la nomenclatura eclesiástica “Sede Vacante”.
¿Y por qué esta importancia de la cátedra? Sencillamente, por significar la sucesión apostólica en que está entroncado el ministerio del obispo. Dada la trascendencia de esta afirmación, bien vale la pena que la desmenucemos un poco. Con el correr de los siglos, la iglesia ha ido adornando con diversos atributos la dignidad episcopal.
Así el báculo que evoca al pastor, estaba ya en uso en España a principios del siglo VII, simboliza también el poder divino. Apareció primero en oriente, luego distintas naciones recalando en España y Francia a lo largo del siglo XI, excepto en Roma. El caso curioso y notable del báculo de autoridad episcopal terminado con una cruz, con una imagen del divino redentor clavado en ella. Como la que gustaba utilizar como báculo, Santo Tomás Becket hasta ante su propio martirio. 
Normalmente los báculos se han compuesto de tres partes; la curva representa la misión episcopal de orientar a sus diocesanos hacia el bien; también se atribuye a esta parte un simbolismo de fuerza creadora. La parte recta representa la obligación del obispo de dirigir a sus fieles, y la inferior; resuelta normalmente en punta, alude al celo para estimular las virtudes y corregir las desviaciones.
La mitra, que exalta la dignidad sacerdotal, se halla en la liturgia romana del siglo VIII. Es símbolo de autoridad la mitra, que se interpreta como yelmo de salvación, sus dos caídas traseras, que aparecieron en el siglo XII, simbolizan el espíritu y la letra del Antiguo y Nuevo testamento. Desde el punto de vista formal la mitra ha –evolucionado desde ser un casquete cónico a tener dos puntas-. La imposición en la consagración de un nuevo obispo, -antes del Concilio Vaticano II- el obispo consangrante sostenía la mitra sobre la cabeza del obispo consagrado, pronunciando en alto la siguiente sagrada rubrica del ritual y pontifical: "Señor en la cabeza de este obispo y paladín tuyo, coloco este yelmo de defensa y salvación. ornada de modo su frente, armada la cabeza con el poder de ambos Testamentos, pueda él aparecer temible ante los enemigos de la verdad".
El anillo de origen Romano, pone de manifiesto la autoridad del legislador, es datable en el siglo VII y comenzó siendo típico de ambientes galicanos, siendo símbolo nupcial en el caso de los esposos, como de sabiduría en el de los doctores y de unión de fe y de fidelidad de los obispos con la iglesia, obligados a defenderla con su propia sangre como Esposa de Dios; es por lo tanto símbolo de los desposorios del obispo con su iglesia particular. El ritual antiguo de consagración episcopal, el obispo consagrante sostenía el anillo, y tras bendecirlo, se lo colocaba al obispo electo sobre su dedo anular derecho, pronunciando las siguientes palabras: "Toma este anillo en prenda de la palabra dada, tuyo es, dotado de firme fidelidad para preservar y guardar el Inmaculado Honor, a la Esposa de Dios la Santa Iglesia".
El palio, prensa que habla de la dignidad senatorial se usó muy pronto en la iglesia, alrededor del siglo V, tanto en oriente como en occidente.
El solideo es un casquete de seda de color rojo o morado, y en caso papal de color blanco haciendo aguas. Tiene su origen verdadero en la costumbre observada ya entre los romanos, que en las asambleas sólo los ancianos podían tener cubierta la cabeza con pequeñas pieles (piléis), forradas con seda. Todas éstas son hoy vistosas insignias que ponen de relieve la figura del obispo católico. Sin embargo, en su origen, ninguna de ellas fue estrictamente cristiana. La Iglesia Católica las ha ido asumiendo de ámbitos paganos. Teniendo en cuenta que la cruz pectoral no es enseña privativa del obispo, pues cualquier cristiano puede llevar sobre su pecho una cruz y al obispo no le es impuesto hoy –por desgracia y deficiencia- con un peculiar rito litúrgico establecido en la consagración de obispos. Suelen algunos pectorales episcopales a la vez ser relicarios, y simbolizan plenamente la pasión viva y autentica la pasión de Jesús de Nazaret, y el triunfo de los santos y la defensa frente a los enemigos de Cristo.




Resulta que la cátedra es la única insignia episcopal estrictamente cristiana. Y ante esta afirmación, debemos precisar que la cátedra fue en su origen una categoría eclesiológica antes que un mueble litúrgico. En contraste con el resto de las otras insignias episcopales, la cátedra tiene una historia independiente, pues nació al abrigo de categorías cristianas y se las consideró siempre con proyección simbólica desde una realidad eclesial y sacramental.


Para Tertuliano, la cátedra expresa la sucesión apostólica del obispo. Así en el “De precripptione haereticorum”, habla de la cátedra como signo que acredita la apostolicidad de la Iglesia y, a partir de semejante concepción , concluye que la doctrina propuesta y enseñada por el obispo desde la cátedra es la auténtica y verdadera. Tertuliano recurrió a la cátedra para expresar una realidad eclesiológica, concretamente la sucesión apostólica, y por ello veía significada en la cátedra la autoridad para enseñar la doctrina. Desde esta concepción eclesiológica se puede sostener que la cátedra es la insignia episcopal que brota de la misma naturaleza del episcopado y expresa entre la comunidad la razón de ser este ministerio.


La cátedra episcopal es, pues la expresión litúrgica de la presidencia, residencia cultural y magisterial del obispo que congrega y enseña a la Iglesia en nombre de Jesús de Nazaret y sucesor Príncipe de los Apóstoles, en su catedral, de hay procede el nombre de la iglesia y templo principal de la diócesis.

Esperemos que el próximo día 21 de mayo, al dar el Nuncio Apostólico de Su Santidad posesión a Gerardo Melgar Viciosa, como XII Obispo-Prior de las Órdenes Militares Españolas, con la lectura y ejecución de las Letras Apostólicas o Bula Papal, al entregarle a este el Obispo-Prior Emérito cesado Monseñor Antonio Algora Hernando, el báculo episcopal, si no en realidad fehaciente y física en el tiempo y en lugar, lo conduzca él mismo dandole e invitandole a que tome asiento en su cátedra episcopal del Obispado-Priorato de las Órdenes Militares, -obra de los insignes y laureados escultores y restauradores hermanos Cruz-Solís-. Situada en el altar mayor de la Santa Iglesia Prioral Basílica Catedral de las Ordenes Militares Españolas, a los pies de Nuestra Señora del Prado, Patrona, Fundadora de Ciudad Real, Restauradora de las Dos Castillas y Protectora y Patrona de la Casa Real Española.


Solo en ese mismo y único instante, es cuándo comenzará el nuevo pontificado de Monseñor Gerardo Melgar Viciosa, al frente de su iglesia particular, magna iglesia diocesana de Ciudad Real, coto redondo de las Órdenes de Caballería de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa. Patria única y raíz de Santo Tomás de Villanueva, San Juan de Ávila, San Juan Bautista de la Concepción, del Beato Fernando de Ayala y antigua sede de su predecesor el tan eximio y amado obispo mártir, Beato Monseñor Narciso de Estenaga, martir de la fe junto a fidelísimo  secretario particular, el Beato Julio Melgar Salgado.  Cuyas venerables reliquias yacen, a escasos metros de esa cátedra episcopal y bajo la mesa del altar mayor abrigada por las bóvedas de la descomunal nave de la catedral manchega.





viernes, 8 de abril de 2016

TAL Y COMO ANTICIPÓ LA LEÑA !El Blog que Arde! HOY DIA 8 DE ABRIL, A LAS 12:00 HORAS, HA SIDO ANUNCIADO Y PRECONIZADO POR LA NUNCIATURA APOSTOLICA DE ESPAÑA EL NOMBRAMIENTO PONTIFICIO DE GERARDO MELGAR, COMO NUEVO OBISPO DE CIUDAD REAL Y PRIOR DE LAS ORDENES MILITARES ESPAÑOLAS




En mi entrada del día 1 de abril, -hace hoy una semana exacta-, se hacía público y sin titubeos el posible nombramiento de Gerardo Melgar Viciosa, como nuevo Obispo-Prior de las Órdenes Militares Españolas.  En ese día 17.632 entradas se registraron en mi blog. Cifra considerable que mantuvo a los curas rojos amilanados y a una totalidad del pueblo informado, deseoso de cerrar página con un periodo trágico, oscuro y de falta de libertad eclesial en nuestra diócesis. Para constatar la sorpresiva  información, se cruzaron llamadas desde distintas instituciones de Soria capital, dirigidas todas a la presidencia del Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España. Aquél fue un día de vértigo, recibiendo llamadas desde Roma, y la totalidad de las capitales de provincia del estado español; Teruel, Ávila, Santiago de Compostela, Zaragoza, Morazarzal, Sevilla, Burgos, Cuenca, Málaga, Valencia, San Sebastián, León, Pamplona… para cerciorarse que la información era veraz, cierta y de primera mano. A todos aseguré que las fuentes eran fidedignas y que también lo  sería la fecha y hora apuntada para la inminente preconización. A la postre a si ha sido. Hoy se vuelve a repetir esa avalancha de llamadas al teléfono mío privado y al de la Presidencia del CGRAIE.
El Papa Bergoglio ha elegido y colocado al frente de nuestra sedienta, depauperada, diezmada, dañada y dividida Diócesis de Ciudad Real, a un pastor, al menos presumiblemente sensato y poco “manipulable”.Su menudencia el Nuncio Apostólico, ha tardado lo suyo para decidirse y tramitar la vacante ante  la Sagrada Congregación de Obispos, aunque Fratini sea un hombre osco, obscuro y de muy poca visión eclesial, pastoral y de amor al pueblo de Dios.



La diócesis de Ciudad Real, Priorato de las Órdenes Militares, sufre, padece y agoniza desde el año 1976 la dictadura sectaria y putrefacta de una maquinaria demoledora y “bunquer” inmovilista del poder. El cual fue autoalimentado funestamente por dos pontificados-dictadura: TORIJISMO/ALGORISMO, con un saldo en números ROJOS en el haber  de esta parcela hundida, ruinosa, desacreditada y apartada de ella el honrado pueblo soberano,  que es sin duda el cuerpo auténtico de Cristo.
No le auguro al nuevo Obispo de Ciudad Real una tarea fácil, pues debe ir con muchísima cautela y prudencia. Quizás le sean útiles los consejos que da Don Quijote a Sancho para gobernar la Ínsula Barataria. La tierra que va a pastorear Mons. Melgar está preñada de tinieblas, lobos con piel de cordero, falsarios que se comen las uva en la viña del Señor. Todos burócratas curiales perversos donde en su corazón anida la más venenosa perfidia inhumana.
Ha de saber nuestro nuevo Obispo-Prior que los ardiles malignos de estos burócratas palaciegos enquistados en el obispado desde hace décadas, heredados de aquellos dos pobres hombres que regentaron la mitra episcopal de 1976-2003 y 2003-2016, son de armas tomar. Difícil, espinosa, onerosa la tarea encomendada por el Papa Francisco a Mons. Melgar.
Le aconsejo al nuevo obispo electo, eleve plegaria a su antecesor en la cátedra episcopal el Beato Mons. Narciso de Estenaga, y muy especialmente a su fiel, venerable y gran secretario particular y familiar el Beato Julio Melgar. Para que desde ese vínculo de apellido de ambos; de un santo a un pastor; alumbre e ilumine a Don Gerardo, para que acierte en sus decisiones y tenga el divino talento de “captar” lo que muchos pastores no llegan a captar. Para saber a las claras lo que en Ciudad Real se cuece, y que amargos como dolorosos caldos dan a beber los jerarcas del régimen episcopal caduco imperante en Ciudad Real.  Por ello, recogiendo el sabio consejo de San Josemaría Escriba de Balaguer –santo que absolutamente no es y será de mi  devoción- pensó en alusión del lema episcopal elegido por nuestro nuevo pastor diocesano en su propio escudo  de armas nobiliario: SUFFICIT TIBI GRATIA MEA; La experiencia del pecado no nos debe, pues, hacer dudar de nuestra misión. Ciertamente nuestros pecados pueden hacer difícil reconocer a Cristo. Por tanto, hemos de enfrentarnos con nuestras propias miserias personales, buscar la purificación. Pero sabiendo que Dios no nos ha prometido la victoria absoluta sobre el mal durante esta vida, sino que nos pide lucha. Sufficit tibi gratia mea, te basta mi gracia, respondió Dios a Pablo, que solicitaba ser liberado del aguijón que le humillaba”. ¡Cuidado con los aguijones venenosos señor obispo y con aquellos que parecen ser abejas cuando son zanganos y en peor caso avispones u obispos frustrados que no es lo mismo!
Por lo pronto sacúdase usted de encima y sin temblarle el pulso,  a la mala cizaña que abate nuestra iglesia; Miguel Esparza, Tomas Villar, Miguel Ángel Jiménez, Bernardo Torres, José Valiente y otros del eclesieburó del este Priorato hoy secuestrado para todos. Aunque este asunto no va a ser tarea fácil ni morena clara como decía mi gran amiga la Faraona Lola Flores.
A todos estos sacerdotes y a los cortesanos lameculillos del Palacio Episcopal de la calle de Caballeros, que tienen su presencia permanente vuelta a la mediocridad, no solo decirle que tienen sus días contados.
Más bien, no les auguro tiempos felices, tanto de paz social, tranquilidad y retiro placentero. Apartado y defenestrado su ogro, ahora se van a medir las fuerzas y habrá que dirimir y es hora rendir cuentas, por hechos y atropellos del pasado.
A todos estos pobres mediocres, solo me queda decirles, como gustaba decir a mi gran amiga Encarna Sánchez: ”Temblar pedazo de sinvergüenzas”. Pues todos los regímenes totalitarios y autocráticos caen. Los dictadores terminan muy mal, y no menos sus cómplices-bufones, que suelen correr la misma suerte o en el peor de los casos, más hundidos que la memoria de los tiranos a quien sirvieron. ¡Aquí hay leña para todos y leñazos a diestro y siniestro hasta para el apuntador más ávido!

Hoy Ciudad Real eleva en sus anales una jornada histórica. Tal y como marcó un hito y señalizó valientemente LA LEÑA en otra jornada histórica similar del pasado día 1 de abril con su entrada titulada: MONSEÑOR GERARDO MELGAR POSIBLE NUEVO OBISPO-PRIOR DE CIUDAD REAL. Levantando este ardiente Blogg, la liebre tan esperada y agazapada en aquel cercano día, la cual ha sido hoy abatida desde los Sacros Palacios Apostólicos, a la hora certera del Ángelus, para mayor gloria de los que creyeron sin ver ni conocer y disgusto de los que no creyeron y sabían de tal adelantada y dolorosa noticia,  para la hora triste y amarga del final de los inicuos.
 D.E.P. el pontificado horripilante e infausto del soberbio, vanidoso, ampuloso, vanidoso Mons. Algora, y bienvenido nuestro nuevo Obispo-Prior Monseñor Melgar, y en buena hora. Y como dice mi gran amiga Maricarmen,  con alegría andaluza y sin gran pena: "Dilo alto y clarito que en el cuerpo lo lleva".

DON ADOLFO ARENAS CASTILLO, EL EGREGIO GUARDIÁN DE LA MEMORIA DEL INMARCESIBLE ESCULTOR ANTONIO CASTILLO LASTRUCCI






















Nace en Sevilla,  en 1943,  justamente en el año en que su abuelo sacaba del barro obras inmortales como el Descendimiento de Badajoz. Un hombre de su época que quiere pasar de un salto a la siguiente época entre la sorpresa y la admiración por lo que viene. No le teme a lo que viene. Paladea la nostalgia como un dulce.  Ama la lealtad. Se muere por  Sevilla como enamorado sin amada. Pero para Buena Muerte  su Cristo y para Virgen, su Hiniesta, con los que habla a diario en el rincón más íntimo de su casa, mientras el sol acaricia tímidamente cada tarde la ciudad de los sentidos.













Pocas veces puede uno encontrarse con hombres en el sentido más limpio y amplio de la palabra, como lo es el nieto del gran Castillo Lastrucci, que lleva en sus gentes la nobleza y la honestidad  revestida del estado puro de la bondad. Perfecto y brillante orador y comunicador, culto hasta embriagar, afectuoso, cortés y magnánimo caballero sevillano de pro, sentado majestuosamente y humildemente en la cátedra de la sabiduría otorgada a propio pulso por la edad, como honorable costalero de la vida.  En sus ojos cansados, palpita todavía el eco de las generaciones aclamando a tan laureado e insigne artífice sevillano. Espadachín de la palabra, escultor perfecto de sentimientos  que lo destacan como respetado príncipe de la limpia, pura  y esplendorosa vieja escuela de la abogacía española. A don Adolfo le cae como anillo al dedo aquel fandango de Huelva, cantado por la Jurado que decía; “Tengo mis manos vacías de tanto dar sin tener, pero estas manos son mías y mi conciencia también”.



¿Puede contarnos los orígenes de la familia sevillana de Casillo Lastrucci?
Bien. Mi abuelo Antonio Castillo Lastrucci, nace en la Alameda de Hércules  en una zona muy entrañable de Sevilla, más concretamente en la calle del Peral –hoy Antonio Susillo-  allí había una tienda-fábrica de sombreros de grandes dimensiones, y esa industria pertenecía a mi bisabuelo. Allí nace Castillo así como  sus hermanos, vive sus primeros años de juventud, añorando y jugando a los toros, en la época del regeneracionismo español durante regencia de María Cristina. Frente a su casa  tenía su estudio el gran escultor Antonio Susillo, circunstancia que fue la piedra de toque  para él con las artes.



Hay una discordancia con la fecha de nacimiento de su abuelo ¿Cuando nace realmente  Castillo Lastrucci?
Unos dicen que nació el 27 de febrero de 1882 y en el DNI reza  12 de febrero de 1890. Yo apostaría desde ahora sin miedo a equivocarme que la fecha exacta es la del su carné de identidad.



¿Quiénes para usted Antonio Castillo Lastrucci?
Bueno, fundamentalmente fue la persona que me crio y educó junto a mi padre. Yo tuve la desgracia de perder a mi madre siendo muy niño –con dos años- mi abuelo y mi abuela fueron mis padres y la figura paterno-materna yo la identificaba con mi abuelo. La figura de mi Castillo Lastrucci es la de mi padre en grande. Después como hombre era  magnifico, sencillo, extraordinario, todo corazón. ¡Qué voy a decir si soy su nieto! ¿Cómo artista? Era una caja de sorpresas pues de un trozo de barro en un rato hacia lo mismo  un grupo taurino que un misterio procesional o el rostro de una mujer.
¿Quién fue verdaderamente el maestro de Castillo?
Él bebió de muchas fuentes, era un hombre inicialmente autodidacta, ciertamente realizó estudios, junto a Bilbao, Francisco Marco. Fue gran amigo de don Mariano Benlliure. Pero su maestro inicial fue Antonio Susillo. Por cierto cuando Susillo murió trágicamente,  Castillo Lastrucci sacó la mascarilla de su maestro muerto a petición de Coullaut-Valera, al verse este muy afectado e incapacitado para ello. Y mi abuelo lo hizo y en presencia de don Lorenzo Coullaut-Valera.

¿Cómo era físicamente Castillo Lastrucci?
Era un hombre bajito, no era muy alto, media 1.73, fuerte y fornido. No olvide que sus principios habían sido de torero. No practicaba deportes pero trabajaba con peso con las maderas. Tenía un pequeño bigotito, de frente despejada sin ser calvo. En su momento podía ser considerado muy atractivo. Siempre utilizo sombrero y en estudio boina.

¿Cómo era esa lucha de Castillo con el barro la gubia y el mazo?
El desbastar no lo hacia él. Era sus alumnos quien bajo su dirección  atendían  sus apreciaciones. Era prodigioso contemplar a este escultor a golpe de gubia. En el barro me gustaba verlo, era una lucha titánica. Aprendió a modelar con soltura magistral de su maestro Antonio Susillo llamado acertadamente “El Dios del barro”. Y puedo decirte que donde se veía en esencia pura a Castillo  como escultor era modelando.


¿Cómo era espiritualmente?
Un hombre profundamente religioso, empapado de fe. Puedo contar como anécdota, como sabes alguna vez las personas sufrimos alguna crisis fuerte. A él le ocurrió algo parecido y un día nos dio un susto pues estábamos todos preocupados en casa porque se había ido por la mañana y no regresó a su hora habitual. Lo habíamos visto días antes deprimido. Todos estuvimos buscándolo, y al final lo encontramos en el sagrario de la iglesia de San Lorenzo, allí estaba sentado sosegado, en paz, rezando. Él a vernos se quedó tremendamente sorprendido de ver que nosotros nos habíamos preocupado por él, y nos dijo con serenidad; “!Llevo aquí con el Señó todo el día!” Antonio Castillo Lastrucci procuraba hacer el bien y así lo hacía. ¡Era un hombre que uno podía darle la espalda sin temor alguno!

¿Fue  Lastrucci el inventor del movimiento y la expresividad cofrade en los pasos de misterio?
En Sevilla yo creo que sí. Puso en pie la teatralidad y movimiento, con ropajes que se mueven, pebeteros, cuerdas, y otras cosas. De eso hay mucho que exponer

¿Cuántos hijos tuvo Antonio Castillo Lastrucci?
Fueron siete; mis tíos Antonio, Manuel, Amalia, Rosa, Conchita, Amparo, Pepe.

¿Cuándo hace su incursión su abuelo en el mundo cofrade?
En los años veinte en Sevilla, aunque hizo algo antes  para Málaga. Fue aquí en Sevilla donde comenzó con el misterio de Jesús ante Anás.

¿Qué percibe don Adolfo cuando se acerca ante cualquier obra de su Castillo Lastrucci que recibe culto?


Todas esas obras yo las he visto crearlas. Se dará cuenta que tengo cierta familiaridad con ellas, me permito la frivolidad de tutearlas. Estas imágenes de cristos y de vírgenes, las cuales he visto crear por mi abuelo, he sido testigo directo de cómo han salido de la nada, desde el barro hasta  la “divina madera”. Ante todo percibo familiaridad.

 ¿Policromaba él mismo sus propias imágenes?
Si claro, siempre. Tenía técnicas muy peculiares.


¿Se emociona usted al contemplar a cualquier  devoto rezar ante una imagen de su abuelo?
Me emociona y mucho el hecho de ver que él ha sido capaz de mover esa catequesis tan impresionante. El presenciar que miles de personas fijan su atención y oración en sus obras !Naturalmente es algo de lo que no me puede privar nadie!


¿Se le alza el apellido Castillo?
Me siento tremendamente orgulloso en todos los sentidos cuando escucho mencionar a mi abuelo. Algo de esto corre por mi sangre y la sangre de mis hijos.

La obra de Castillo Lastrucci es reconocible entre la totalidad de la nómina de los escultores españoles por su originalidad y sello característico. ¿Cómo reconoce usted una obra de él?
Me permite que le diga que instintivamente. ¡Casi las huelo! Tengo tanta familiaridad con la obra de mi abuelo que al pasar  a una iglesia o a un museo, y sin llegar a la firma  acierto en la autoría. Incluso cuando en alguna obra antigua esta su mano. Sus obras hablan por sí solas; por el entrecejo, por la forma de la boca, por el ovalo de la cara, por la nariz, por la forma de la frente, por las manos. Tenía un sello muy particular, entonces identifico  de inmediato sus obras. A mí no se me escapa una obra de él.



¿Cree usted  que está suficientemente reconocida la memoria de Castillo Lastrucci?





Yo creo, por aquello de que las personas, que de alguna forma conocemos la historia somos conscientes de que es la propia historia la que precisa del tiempo necesario para dar a cada uno lo suyo. Eso requiere su tiempo. A mi juicio la historia no tiene prisa, la historia tiene su reloj que no va con el reloj de los hombres. Se mueve con “otros tiempos”. Hay que darle tiempo  al tiempo de la historia. Es urgente esperar, por lo tanto hay que esperar.


¿Qué grado de amistad tenia Castillo Lastrucci y Antonio Illanes?







Eran muy amigos, tomaban café casi todos los días el “Petit Café” en la Plaza del Duque. Tengo una curiosa fotografía de ambos en un lugar cubierto y cubiertos con sobreros




Castillo fue el primer creador de la Escuela Oficial de Imaginería en España. ¿Cómo fue esta innovación?
El funda esta academia de grado medio en la Plaza de San Lorenzo,  justamente donde está hoy la Basílica del Señor del Gran Poder, en una casa Palacio donde crea una gran escuela de imaginería. Al parecer es la primera que se erige nada más terminar la guerra civil. Por lo tanto Castillo Lastrucci se pone en la vanguardia del regeneracionismo imaginero en el siglo XX, prueba de ello es la cantidad de alumnos que salen de esa escuela.

Castillo Lastrucci fue considerado como uno de los “Santos Padres” del arte sevillano. ¿Lo es hoy para usted?
Sin duda alguna. Él forma parte del elenco de los grandes escultores de su época.

¿Qué le supone a usted ver a diario sus propios apellidos en una de las calles más céntricas de Sevilla como la del Imaginero Castillo Lastrucci?
¡Me siento como si fuera mía! De alguna manera pisar y pasar por esa emblemática calle donde está el nombre de mi abuelo, me hace pensar y sentir su ausencia y a la vez su presencia. Y digo en mi interior, ¡Qué pena que no esté conmigo para hacer algún chiste al contemplar su nombre en la antigua calle del Rosal por la que pasó infinidad de veces!

¿Qué recuerda usted de su abuelo mientras tallaba?

¡Muchas cosas muchas, muchas! He visto nacer tanto, es como un ginecólogo, o al menos como el espectador permanente de un ginecólogo. ¡He visto nacer a tantas vírgenes, crucificados, nazarenos, tantos personajes, retratos. Lo he visto policromar  con tal perfeccionismo. Una fuerza de creación de poder descomunal imparable.

¿Qué tal era como escultor taurino?
¡Muy bueno! Era un gran aficionado de los toros y admirador de Joselíto  y luego de Belmonte. Tiene obras fantásticas. Había visto miles de toros al natural.

¿Qué mantiene usted en su memoria de aquel triste y lejano 29 de noviembre de 1967?

¡Fue un día muy duro! El muere por la noche de una insuficiencia cardio respiratoria.
La víspera de su muerte, yo había estado en su habitación  donde él trabajaba normalmente, y vi cómo le dio los últimos retoques a un niño Jesús en madera que estaba haciendo para la hermandad del Gran Poder. Me acuerdo  verlo con un papel de lija cogido entre los dedos, estaba dando blanduras a esta obra. Eso es lo último que él estaba haciendo a las ocho y media de la noche del 29, que fue la última vez que yo lo vi con vida. Murió tranquilo en su cama dormido, se quedó dormido y dormido siguió.

¿Y la memorable fecha de 9 de noviembre de 1993?

Para nosotros el traslado de sus restos mortales desde el cementerio  hasta su nueva ubicación en la Iglesia de San Julián, fue algo muy importante. Era un deseo de la Hermandad de la Hiniesta trasladar sus restos  del camposanto al templo para que reposaran allí definitivamente. Fue entonces cuando donamos la Piedad, obra suya para que bajo la misma descansara su cuerpo definitivamente.

¿Era tímido Castillo Lastrucci?
¡Mucho! Demasiado.

¿Por qué?
Tímido o introvertido o introvertido tímido. Él no era un hombre parlanchín, era más bien reservado

¿Era sencillo?
-Totalmente, muy sencillo, tremendamente sencillo en todo.

¿Era supersticioso?
Muchísimo. Él jamás hubiera tallado en madera de ciprés. Le tenía  temor o miedo al ciprés

¿Tenía miedo a la muerte?
-Muchísimo. No se podía hablar de la muerte.

Se dice de Antonio Castillo Lastrucci que en su juventud era algo distraído con las mujeres. ¿Es cierto?
-¡Ufff mucho! Eso pude explicarse. Fue todo un galán y un romancero sevillano. Era muy caballero y muy enamoradizo. El no concebía pasar por el lado de una dama sin hacer un ligero saludo con la mascota o descubriéndose. Yo me acuerdo verlo ceder el sitio o la derecha a las señoras.

¿Es verdad que en 1936 el general Queipo de Llano ordenó bajar a la Esperanza Macarena para que Castillo hiciera una copia en escayola por miedo que hubiera cualquier contratiempo contra esta imagen?


Si es verdad, es verdad. Hace un par de años he tenido el honor de donar a la hermandad de la Macarena esta copia.


¿Y se parecía?
¡Como dos gotas de agua! Era sacada de puntos. Yo recuerdo  que él recibía visita en los años cuarenta de los que dirigían la hermandad en aquella época, para que destruyera la copia, y él se negó hacerlo, alegando que era suya. Pero nunca la destruyó. Actualmente está conservada  en el museo de la Macarena.





Veo que lleva usted muy profundamente en su interior a su abuelo. ¿Tanto le ha marcado en su vida?

¡Como un padre puede marcar a un hijo! Y conforme pasan los años uno se da cuenta que la figura del padre se engrandece. Le damos todo su verdadero y auténtico valor cuando desaparece  físicamente. Y a mí pues, por días se engrandece la figura de mi abuelo y conforme mayor vaya siendo, más aun.  Si dentro de cinco años, Dios me da la oportunidad de poder contestar otra vez a preguntas de usted, notara usted que  la admiración por mi abuelo, será mayor que la que tengo ahora, porque yo también seré mayor. ¿Qué menos puedo hacer por un hombre al que le debo tanto? Llevo en mi corazón a mi abuelo como también a sus dos imágenes tan queridas por él y que son para mi referentes en mi vida con solemnidad y esperanza; Buena Muerte e Hiniesta.






jueves, 7 de abril de 2016

BIOGRAFIA DEFINITIVA DE EDUARDO MATOS BARRIO AL CONMEMORARSE EL XX ANIVERSARIO DE SU MUERTE 1995-19 DE NOVIEMBRE-2015



Nace en Madrid a las veintidós horas y treinta minutos del día ocho de octubre  de 1904, en la calle del Barco, número 10 -en la actualidad número 12[1]- en el piso principal[2]. Fue bautizado solemnemente en compañía de su familia y amigos de la misma, en la cercana y céntrica Parroquia de San Martín de la Villa de Madrid.[3]
Fue hijo único de Eduardo Matos Cuesta[4] y Águeda Barrio García[5]. Años más tarde se trasladan a Valladolid y La Coruña, hasta que en 1909, -meses antes de la Semana Trágica-, por motivos profesionales de su padre –alto funcionario del Reino- se trasladan a Barcelona[6], donde residen desde entonces.
Contraen matrimonio canónico en la Iglesia de San José de Barcelona[7], el 12 de mayo de 1909[8]. Fijan su domicilio en un principio en la calle Floridablanca 142 y después en la calle Cortes Catalanas 403, chaflan a Vilamarí.
El 15 de abril de 1911, sufre una grave enfermedad y su propio padre dice en una nota que había escrito Eduardito: “TIA, MANDAME EL DINERO PARA EL JUGUETE, PUES YA NO TENGO MIEDO”. Su padre indica más debajo de su puño y letra: “Con gran trabajo puso esto, y a lo último ni veía y le dolía el cuello”[9].
El niño Eduardo Matos en 1913  ya estudiaba en la Escuela Nacional de Niños de Barcelona, dirigida por D. Frutos González Ocenda, Maestro Superior, que ejercía la enseñanza primaria en la calle de la Cera, 51-1º[10], al año siguiente se incorporó a las Reales Escuelas Pías de San Antón.
Eduardo Matos Cuesta –padre de Eduardo Matos Barrio- nació accidentalmente en Cuba. Toda la familia de su padre era originaria de Cáceres, y contaba en la familia paterna con la gran amistad, casi íntima y familiar del poeta y escritor  José María Gabriel y Galán (1870-1905), del que se conserva un manuscrito de este notable literato, en el Legado Histórico Eduardo Matos titulado “La fabla del lugarejo”.[11]
En un tomo ricamente encuadernado y conservado en su extenso archivo titulado: “Real Colegio de las Escuelas Pías de S. Antón PROBLEMAS DE ARITMETICA POR Eduardo Matos CURSO 1915-16”, se da cuenta que por esa fecha era alumno de ese notable regio colegio regentado por los Padres Escolapios de Barcelona.
Hizo su Primera Comunión en el Real Colegio de los PP escolapios el 31 de mayo de 1916, en la Iglesia de San Antonio Abad[12]. Cursa bachillerato en los Jesuitas de Barcelona, donde coincide con Salvador Dalí, como compañero de aula y formación.[13].
Eduardo Matos terminó sus estudios comenzando años antes como aventajado aprendiz y predilecto del internacional y prestigioso fotógrafo de la sociedad europea  Rafael Areñas y Tona (1883-1938), el cual trasladó desde la calle Diputación su exclusivo y demandado  estudio fotográfico hasta el lujoso Hotel Ritz de Barcelona.
Sus padres contraen matrimonio civil en el año 1922 e inscrito el mismo, en el distrito de atarazanas de Barcelona[14].
En el requerimiento militar del reemplazo de 1925, de 20 de febrero[15], figura su domicilio familiar en la calle Floridablanca 142, 2º Izq.
Durante la etapa previa a su incorporación en el colegio militar, pierde la visión en su ojo derecho, situación que no le impidió dedicarse y consagrarse a la fotografía.
A los veintidós años se incorpora el 15 de enero de 1926 al Batallón de Montaña de Barcelona nº1 como agregado Don Alfonso XII nº 25[16], Castillo de Montjuich. El 28 de enero jura bandera, ascendiendo el 1 de abril a Cabo Primero, el 1 de agosto a Sargento de complemento y meses más tarde al empleo de Alférez. Participa en la lucha con el Ejército de África cerca de Alcazarquivir.
En 1928 el Ayuntamiento de Barcelona le encargó la redacción integra e ilustración fotográfica de la Guía Oficial de la Exposición Internacional, trabajo canalizado a través de su íntimo y gran amigo el Marqués de Foronda D. Mariano de Foronda y González Bravo (1873-1961). Guía interesantísima y destacable la cual se tradujo a varios idiomas.[17]
El 23 de junio de 1929, es contratado por el diario Las Noticias, como redactor donde ya venía trabajando desde 1 de noviembre de 1928, ocupándose de las secciones de conferencias, societarias, vida cultural y redacción política. Tuvo entonces como compañero de trabajo e íntimo amigo en el periódico Las Noticias a Luis Marsillach y Burbano (1906-1970),[18] Gran amigo del colaborador literario de Las Noticias Luis Astrana Marín (1889-1959). Su etapa en el periodismo fue brillante y despuntó por su intrepidez, sagacidad y rigor en su profesión. En aquella Barcelona de los años veinte y treinta, Eduardo Matos fue un personaje público respetado y admirado en todos los órdenes.
Durante esa determinante y dorada etapa, contactó y materializa humanamente grandes lazos de amistad con el mundo intelectual, artístico, político, militar, económico y eclesiástico de esa época de Barcelona; Luis Bagaría y Bou (1882-1940), Emilio Grau y Sala (1911-1975), Ramón Casas (1866-1932) José Clará y Ayats (1878-1958), José Llimona y Bruguera (1864-1934), Joaquín Mir y Trinxet (1873-1940), Santiago Rusiñol y Prats (1861-1931), Ricardo Canals y Llambí (1876-1935). Fue Íntimo amigo de Carlos Vázquez Úbeda (1869-1944), el Capitán General de Cataluña Emilio Barrera Luyando (1869-1943), Vicente Navarro Romero (1888-1979), Juan Vila Puig (1890-1963), Jaume Mercadé y Queralt (1887-1967), muy especialmente de su compañero de estudios en los Padres Jesuitas de Barcelona, Salvador Dalí y Doménech (1904-1989), los cantantes Marcos Redondo Valencia (1893-1976), Raquel Meller (1888-1962), y el violinista Pau Casals Defilló (1876-1973). Entrevistó para su sección cultural; de las artes y las letras en Las Noticias, a Unamuno, Ortega y Gasset, Menéndez Pidal, y Machado.
Contemporáneo e igualmente amigo de los también fotógrafos Antonio Campañá Brandanas (1906-1989), Claudio Carbonel y Flo (1891-1970) Pedro Catalá Pic (1889-1971), este último compañero de formación del maestro Rafael Areñas, Alessandro Merletti y Quaguia (1860-1943), Agustín Centelles Ossó (1909-1985), José Masana y Fargás (1892-1979), y José Ortíz-Echagüe (1886-1980).
Frecuentó la gran e íntima amistad de los empresarios Javier Corberó Trepat, (1901-1981) fundador de las industrias Corberó, así como de los hermanos José María (1880-1960) y  Manuel (1882-1961) Roviralta. Conocidos pioneros que a principios del siglo XX como activos industriales introdujeron en España la fabricación de fibro-cemento, creando la compañía Uralita S.A. que dio prestigio internacional a sus productos.
En septiembre de 1934 entrevistó al Cardenal Pacelli (1876-1958) a su paso por Barcelona en su tránsito de viaje a la República Argentina. En 1939 este purpurado fue elevado al Solio Pontificio  como Sumo Pontífice con el nombre de Pio XII.
También recogió en sus entrevistas a Francisco Cambó y Batlle (1876-1947), Francisco Maciá y Llusá (1859-1933), Luis Durán y ventosa (1870-1954), Capitán General y Presidente del Directorio Militar Capitán General Miguel Primo de Rivera y Orbaneja (1870-1930), Luis Compays y Jover (1882-1940), José Calvo Sotelo (1893-1936), Alejandro Lerroux y García (1864-1949), José María Gil Robles y Quiñones de León  (1898-1980), Fernando de los Ríos y Urruti (1879-1949), Miguel Maura Gamazo (1887-1971), Diego Martínez Barrio (1883-1962), Indalecio Prieto y Tuero (1883-1962), Manuel Azaña y Díaz (1890-1940),el cual le regaló su propio pasacorbatas. Y muy especialmente con Salvador de Madariaga y Rojo (1886-1978), Niceto Alcalá Zamora (1877-1949), Honorio Maura Gamazo (1886-1936). Con sus familiares, los ministros Leopoldo Matos y Massieu (1878-1936), y Diego Martínez Barrio (1883-1962), o el general Ángel Rodríguez del Barrio.
Mantuvo una fiel y leal amistad con S.M. el Rey Don Alfonso XIII, del que guardaba algunos objetos personales, además de una extensa colección de fotografías poco conocidas y hoy catalogadas en el archivo del Real Instituto Alfonso XIII (entre ellos un cigarrillo con el escudo y la corona real bajo la misma, la A y bajo la misma el numero romano XIII), que le  regaló en el trascurso de una entrevista[19].
Presenció en Huesca el 14 de diciembre de 1930, como periodista y enviado especial ante las ejecuciones del capitán Fermín Galán Rodríguez (1899-1930) y teniente Miguel Ángel García Hernández (1900-1930).
Testigo periodístico en numerosas corridas de toros, se interesó periodísticamente por la fiesta nacional, la cual reflejó en sus crónicas en Las Noticias firmando en sus críticas taurinas con el seudónimo de Garapullo. Frecuentó su amistad con reputados toreros de la época como José Gómez Ortega “El Gallo o el Divino Calvo” (1882-1960), Manuel Jiménez Moreno “Chicuelo” (1902-1967) y al mexicano Luis Freg Castro[20] (1890-1934), del que se conservan varias misivas. Sintiendo Matos su inesperada y trágica muerte, advenida por accidente marítimo en México, así como la cogida que en ese mismo año ocurrió en la plaza de toros de Manzanares (Ciudad Real) al llorado torero intelectual Ignacio Sánchez Mejías (1891-1934).
En Barcelona vivió con intensidad el 6 de octubre de 1934 con la proclamación, desde el balcón de la Generalidad, del Estado Catalán dentro de la República Federal Española, dado por Luis Companys. Golpe de Estado que registró y vivió en vanguardia y primera línea de acontecimiento histórico junto con el periodista Nieto, corresponsal del diario El Debate.
El estallido de la Guerra Civil alterará profundamente la biografía de Matos marcando su destino biográfico. Se conserva un pequeño anónimo manuscrito y sin fecha que dice: “Debes salir de esa el jueves día 18 en el tren expreso de las 5 de la tarde (…)”[21] lo que unido al cargado clima político de amenazas verbales y escritas de extrema izquierda, contra su propia vida, acontecidas y soportadas en esos días prebélicos por el propio Matos, el cual él mismo relató a sus biógrafos. Viene a demostrar el grave peligro que debió correr en aquel ambiente de alta y extrema violencia desenvuelto en Cataluña, lo que explica su salida y exilio de Barcelona dado el mimo día del alzamiento cívico militar, para recalar circunstancialmente en Ciudad Real el día 19, como el mismo ha dejado escrito en uno de sus textos autobiográficos[22].
Prueba fehaciente de ese peligro de integridad física, es que su padre Eduardo Matos Cuesta, que ostentaba un cargo estatal de orden público[23] es asesinado en Barcelona el día 20 de julio de 1936[24], siendo inhumado en el Cementerio de Las Corts, desconociéndose actualmente el paradero de sus restos mortales[25].
La causa última de porqué Matos elige Ciudad Real, una población capital de provincia del Estado español, entonces pequeña y tranquila del interior, muy ruralizada todavía, tan diferente a la metrópoli de Barcelona, y en donde nadie lo conocía, no está del todo documentada. Si hemos de seguir lógicamente el testimonio de su propio protagonista, Matos ha escrito que desde aproximadamente en el trimestre primero de 1936 compartía el periodismo con otro empleo en una compañía de seguros (“el periodismo como profesión era algo ruinoso”, afirmaba[26]), de lo cual consta un doble nombramiento como Inspector Provincial o Delegado Territorial de La Anónima de Accidentes y de la Caja de Previsión y Socorro, firmado en Barcelona con fecha de 14 de mayo de 1936[27], donde se manifiesta textualmente que pasaba a la provincia de Ciudad Real “con la misión de intensificar en todo lo posible la labor de producción”. Ese traslado también se produjo en el periodismo, pues con fecha de 12 de mayo de 1936 ostenta su tarjeta credencial del Cuerpo Nacional de Periodistas como corresponsal de Las Noticias en la zona de La Mancha y Andalucía, y en calidad de tal envió sus crónicas a Barcelona durante el largo conflicto bélico, ya que su periódico cierra al parecer tras ser incautado.
Un posible doble traslado que había aplazado y que posiblemente debe acelerar con el estallido de la Guerra Civil española, espoleta que parece la causa última de su exilio de Barcelona. Aunque en el referido artículo escrito en 1972 Las “tablillas” de Ángel Andrade, refiere: “Llegué a Ciudad Real exactamente el día 16 de mayo de 1936. Efectué algunos viajes por la provincia y vino el 18 de julio y con él la guerra”. Puede que por esas fechas hiciera un viaje de contacto y retornara a Barcelona e inmediatamente tras el estallido de la Guerra Civil el 18 de julio, volviera a Ciudad Real, donde buscó refugio. En una entrevista grabada y concedida a Radio Ciudad Real, el 1 de enero de 1992, en su propio domicilio de la calle del Carmen Nº 7, refiere él mismo, que su llegada a Ciudad Real fue el 19 de marzo de 1936.[28]
Lo cierto es que su trayectoria personal quebrará completamente con una inflexión de su tiempo-biográfico eje a partir de ese momento. En Ciudad Real se instala primero en el Hotel Pizarroso, propiedad del empresario hotelero Diego Pizarroso, situado entonces en la calle Paloma, cerca del cruce con el callejón de los Huertos. Allí contrae por contagio el tifus y entra entonces como huésped para ser cuidado, en la casa palacete propiedad de la familia López Arroyo (calle del Carmen  9, donde luego trascurrirá el resto de su existencia) a principios de enero de 1937. Días antes de su llegada a ese notable palacete manchego, esta familia había sufrido la trágica perdida del cabeza de la familia, Don Ignacio López Haro. Fue trasladado aquel ilustre ciudadrealeño, que años antes había ejercido el cargo de concejal durante años por el distrito de la Catedral, descendiente de familia de terratenientes y oligarcas del caciquismo capitalino, siendo conocida esa familia por el apelativo de “Los tirillas”. Fue conducido a la temida Checa, ubicada en lo que fue el edificio incautado del Seminario Conciliar Diocesano, y juzgado en un proceso irregular y sin garantía jurídica alguna. Siendo condenado a la última pena por destacados miembros del Frente Popular y después trasladado a la cárcel instalada en el Convento de las Dominicas de Altagracia, siendo llevado en las “sacas humanas” y dado el “trágico paseo”, siendo fusilado por el llamado “Comité de Sangre” -en compañía de su hermano Luis y otros muchos- entre los días 15, 16 o 17 de diciembre de 1936[29] en el cercano y luctuoso Cementerio de Carrión de Calatrava y arrojados sus cuerpos a una fosa común improvisada, justo a la  derecha de la entrada del camposanto.[30]
Terminada la Guerra Civil, Eduardo Matos aún se encontraba convaleciente del tifus, cuando las tropas de los Ejércitos Nacionales, hacen su entrada liberando Ciudad Real, tras el trienio de dominación marxista. El 30 de abril de 1940, pasa revista anual como Alférez en el Centro de Reclutamiento Movilización y Reserva Nº 4 de Ciudad Real, correspondiente al remplazo de 1925.[31]
El 20 de junio de 1941, contraerá matrimonio[32] con Sacramento López Arroyo[33] (1912-1992), una de las hijas de Don Ignacio y Doña Rafaela. Celebrándose su boda en la Santa Iglesia Prioral Basílica Catedral de las Ordenes Militares, en el Sacro Camarín de Nuestra Señora del Prado, Fundadora y Patrona de la ciudad y de la Real Casa Española. Oficia la ceremonia el entonces Beneficiado del Cabildo Prioral, Archivero Diocesano y Administrador General de Capellanías, Reverendo Dr. Aurelio Gómez-Rico y Martín de Almagro (1897-1995)[34]. Asisten como testigos, tanto civiles como canónicos, su célebre tío Don Galo Barrio García[35] y su cuñado Don Luis López Arroyo, así como Isaías Zapata y Marceliano Mingallón[36]. De este ejemplar y perdurable matrimonio que alcanzó cincuenta y un años entre Eduardo y Sacramento, no hubo descendencia.
En aquel amplio hogar de la calle del Carmen 9, dividido en cuatro viviendas amplias y acomodadas y confortables, convivirán  la madre de su esposa, Doña Rafaela Arroyo Herreros (1873-1958)[37], sus cuñadas María del Prado (1905-1993)[38], Encarnación (+1998), y su esposa Sacramento (1912-1992)[39]. Los dos cuñados de Matos; Ignacio y Luis estudiaban fuera de Ciudad Real, y rehicieron sus vidas en Valencia y San Sebastián.
Al término de la Guerra Civil se traslada desde Barcelona[40] la madre de Eduardo Matos, Doña Águeda Barrio García (1873-1961), hasta su fallecimiento acaecido en Ciudad Real el 5 de febrero de 1961[41].
En Ciudad Real, Matos sufrirá el duro trauma que supuso dejar atrás la profesión del periodismo diario y una ciudad tan moderna y llena de vitalidad como Barcelona. Además de perder violentamente a su progenitor, teniendo que verse impuesto a dedicarse al trabajo de los seguros como medio de vida.
Ciertamente nunca abandonó el noble magisterio de la fotografía, presentándose en múltiples ocasiones a certámenes como la Exposición Nacional de Valdepeñas en el año 1950.
Después de permanecer en Ciudad Real capital desde 1936, y previo a su matrimonio y viaje nupcial en 1941, cuyo destino fue Segovia, arropado y  en compañía de su familia materna, los Barrio García[42]. La Compañía de la Mutua Balear de Previsión Social[43], lo destina a Valencia hasta que recala en la ciudad del Turia en septiembre de ese año, estableciendo su domicilio en la calle Salamanca 41.
En 1945 es posesionado en Badajoz con fecha de 20 de agosto de 1945[44], siendo nuevamente trasladado a Málaga en noviembre de 1946, como Director General de Mare Nostrum, en la sucursal General de Andalucía. Hasta el 31 de diciembre de 1950, fecha en la cesa como funcionario del staff directivo de esa entidad según el certificado extendido a su nombre con fecha de 2 de enero de 1951[45], trasladándose definitivamente a Ciudad Real.
Durante el espacio de tiempo que comprende enero de 1950 hasta 1 de agosto de 1951, se dedicó a viajar por Europa en compañía de su esposa, donde gira una visita en Francia, , Austria, Italia, Suiza, Hungría, allí conoce a su gran e íntimo amigo Juan Gyenes (1912-1995), y por último Yugoslavia, allí visita al gran fotógrafo y colega Josip Ciganovic.
Sin embargo, Eduardo Matos acabará retornando a su verdadera vocación profesional de origen, la fotografía, y decide fundar un nuevo y moderno estudio de fotografía en Ciudad Real capital.
El 11 de agosto de 1951 se autoriza para el funcionamiento su estudio fotográfico denominado “Fotografía Artística Matos”, en la Avenida de los Mártires 12, Principal -actual calle Alarcos- con preceptiva autorización de la Delegación de Industria[46]. El Ayuntamiento de Ciudad Real autoriza jurídicamente la apertura industrial de un amplio/s “Estudios Fotográfico” por Decreto de alcaldía, firmado de la propia mano del Ilmo. Sr. Alcalde Antonio Ballester Fernández, el 29 de agosto de 1951[47].
Durante exactamente treinta años ininterrumpidos permanece abierto el prestigioso estudio galería artística de Eduardo Matos, en la calle de Alarcos  nº 12, Principal –anterior Avenida de los Mártires-, en ese núcleo destacado y arteria comercial de la capital manchega, al servicio de la fotografía y las bellas artes, desde el 29 de agosto de 1951 hasta el 18 de noviembre de 1981. Fecha en la que se ven impuestos abandonar el local comercial originario, por la venta del inmueble por parte del propietario para la construcción de un nuevo edificio de viviendas. Trasladándose el estudio a un nuevo y más modesto, en la calle de Caballeros nº6.
El 9 de enero de 1982, vuelve abrir sus puertas, con licencia provisional hasta que el Ayuntamiento otorgó licencia definitiva el 16 de noviembre de 1983. La Licencia Fiscal de actividades industriales tiene fecha de 30 de diciembre de 1981.[48]
El estudio fotográfico decano en la capital y provincia, se mantuvo activo casi una década más, cerrándose definitivamente al público y para la sociedad ciudadrealeña, aquel viejo y memorable cenáculo fotográfico, siendo el más emblemático, perdurable y duradero en la historia de la fotografía en Ciudad Real y provincia. Al jubilarse Eduardo Matos el 1 de enero de 1992, tras cuarenta y un años activos plenos de historia fascinante y latente así como decisiva en una labor notariada dignamente y artísticamente a través de sus obras fotográficas en Ciudad Real, España y Europa.
Durante cuatro décadas, pasaría prácticamente toda la sociedad ciudadrealeña por su insigne estudio y objetivos, sin distinción de edad y condición social, quedando inmortalizados en sus placas de cristal y negativos, aquellos retratos y acontecimientos que marcan el pulso cotidiano y los momentos de celebración privada y social de varias generaciones, inmortalizados por el prestigioso “Imaginero de la luz”.
Matos se integró plenamente en la vida de la capital de la Mancha, convirtiéndose en una de las figuras públicas, artística e intelectual, más conocida, reputada, admirada y respetada.
Excelente amigo y coetáneo del eminente escritor español José Montero Alonso (1904-2000), con el que colaboró en diferentes ocasiones con el tándem fotógrafo/escritor.[49]
En 1954 funda junto con Francisco Pérez Fernández el ente pre-asociativo de Amigos de la Capa de Ciudad Real, del que fue su primer presidente[50].
Amigo íntimo y personal del Obispo-Prior de las Órdenes Militares, Monseñor Juan Hervás y Benet (1905-1982), y de personajes ilustres de La Mancha, como Ángel Crespo Pérez de Madrid (1926-1995), Ramón González Díaz (1912-2002), Francisco Pérez Fernández (1907-1981), Carlos Calatayud Gil (+1980), Monseñor José Jiménez Manzanares (1880-1966), Rodrigo Fernández, el Dr. Ernesto Junquera, Ángel Rodríguez Niveiro, el popular Padre Javier María de Castro y Díaz (+1970), José María Martínez Val (1916-1999), Carlos López Bustos, Dr. Juan Grinda Saavedra, Dr. Carlos Jiménez Díaz (1898-1967), Dr. Pedro Ara Sarriá (1891-1973), Dr. Severo Ochoa (1905-1993), Sara Montiel (1928-2013), Gregorio Prieto (1897-1992).
Su prestigio como fotógrafo se extendió por todas partes. Además de toda índole, a él recurrieron para trabajos especiales, varias universidades norteamericanas y europeas[51], que le encargaron y propusieron numerosos reportajes sobre Ciudad Real capital y provincia, El Quijote, el teatro en La Mancha en el siglo de Oro, las Ordenes Militares Españolas, temas cervantinos, arqueológicos, patrimoniales o industriales y de desarrollo. Fue colaborador fotográfico y escritor asiduo de Mundo Manchego, Diario Lanza, Boletín de Información Municipal del Ayuntamiento de Ciudad Real, Diario Madrid, ABC, YA, LA VANGUARDIA.
Fue designado fotógrafo oficial del Obispado-Priorato de las Ordenes Militares, así como de la Santa Iglesia Prioral Basílica Catedral de las Órdenes Militares, trabajando también para la presidencia de la Diputación Provincial, Gobierno Civil de Ciudad Real, Colegio de Abogados de Ciudad Real, Ilustre Colegio de Médicos de Ciudad Real, y Colegio de Veterinarios de Ciudad Real. 
Fue nombrado Colegiado de Honor del Ilustre Colegio de Médicos de Ciudad Real[52]. Un aspecto a resaltar de su dilatada trayectoria profesional, es el digno magisterio que impartió a los numerosos ayudantes y fotógrafos, que con él se iniciaron en su estudio, uniendo y trasvasando las enseñanzas que recibió del genial fotógrafo y maestro Rafael Areñas, y que luego desarrollaron la profesión independientemente, instalados en sus propios negocios fotográficos como fueron: Manuel Herrera Piña (1934-2007), Benito Puebla Puebla (1935-1998), Inocente Fernández Gallado “IFERGA” (1938-1998), Pedro Romero Serrano, Antonio y José Luis Ruda, Santos Granados, José Antonio Reina, Manuel Ponce Portillo, Juan Francisco Martín de Lucia, Manuel Borja Salcedo, Manuel García Arias. Así como sus chóferes los hermanos Ramón Castillo López de la Franca y Emilio Castillo López de la Franca (1962-1993), este último asesinado por ETA-Militar el 18 de marzo de 1993, cuando ejercía como miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado, en san Sebastián. Su alumno en humanidades  diversas disciplinas, desempeñando su secretaría particular (1985-1995) José-Liberto López de la Franca y Gallego.
Fue miembro de la Junta de Gobierno -Vice Presidente Primero- de la Asociación Nacional de Fotógrafos Profesionales de España, y Presidente de EUROPHOT, con sede corporativa en Viena, Zürich y más tarde en Berlín.
Sus fotografías forman hoy parte de colecciones privadas, en museos estatales repartidos en Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Austria, Alemania, Hungría, Italia, Ciudad del Vaticano, así como en el Archivo General de la Administración y Palacio Real de Oriente de Madrid.
Resueltamente el reportaje más importante de resonancia mundial, fue el efectuado bajo “Secreto de Estado”, el día 18 de octubre de 1959, por encargo del Gobernador Civil de Ciudad Real, José Utrera Molina. La mayor cacería de perdices de la historia de España y quizás del orbe, 4601 piezas abatidas, fue efectuada por el Generalísimo Francisco Franco Bahamonde (1892-1975). Da cuenta de ello el propio Secretario Particular del Caudillo, y primo hermano Francisco Franco Arias-Salgado, en su libro “MIS CONVERSACIONES PRIVADAS CON FRANCO”, Editorial Planeta, 1976 páginas 270-271.  Los negativos del importante reportaje fueron secuestrados durante décadas y devueltos a su autor en 1983 por el Ministro del Interior. Tras impresionar los mismos, Ramón Diez de Rivera y Casares Marqués de Huétor de Santillán (1888-1957), Jefe de la Casa Civil de S.E. el Jefe del Estado, acompañó al fotógrafo a Ciudad Real, hasta sus laboratorios y donde en su presencia, revelaron los negativos y positivaron las copias. A Eduardo Matos solo le permitieron quedarse con una copia en positivo original, siendo incautados los negativos de gran formato. Adviértansele de su confidencialidad y que ningún momento podía hacer uso privado ni público de las fotografías del Caudillo. Este reportaje fotográfico dio la vuelta internacionalmente, conmocionando a los lectores, al publicarse en el diario El Mundo en dos ediciones en 2010, una de ellas siendo portada del periódico, en dos artículos obra de Jaime Peñafiel[53].
Años más tarde aparecieron varias copias fotográficas en el rastro de Madrid, siendo adquiridas por Andrés Trapiello, que fueron publicadas en un polémico artículo con fecha de 19 de febrero de 2015, en el diario El País. Siendo contestada elegantemente y eficazmente ante inexactitud de datos, por Jaime Peñafiel en su columna MI SEMANA AZUL&ROSA del diario El Mundo de 21 de febrero de 2015[54].
El año de 1962, tras la el fallecimiento de su madre ocurrida el año anterior, después de veintiséis años de autoexilio, Matos decide romper el mismo y volver por primera vez tras la Guerra Civil,  visitando Barcelona, para iniciar la búsqueda de los restos humanos de su padre sin éxito por falta de colaboración de las autoridades del régimen. Suspende –por segunda vez- su búsqueda hasta el año 1976, tras la muerte de Franco -ocurrida un año antes- vuelve a Barcelona y reanuda las investigaciones nuevamente, con la intención de trasladar los restos mortales de su padre a Ciudad Real e inhumarlos en el panteón familiar junto a los de su madre. No obtiene ningún resultado, abandonando esa causa con resignación y dolor. No volvería jamás a su amada Barcelona.
Desempeñó en los años 1970-1971-1972, el magisterio de profesor privado de fotografía de Sus Altezas Reales los Príncipes de España Don Juan Carlos y Doña Sofía, grandes aficionados ambos a la fotografía. Su nuevo reencuentro con el entonces Príncipe Juan Carlos, fue en Ciudad Real en el año 1973, con motivo de una visita real que giró a la capital de la Mancha. El 8 de noviembre de 1978 asistieron ya siendo Reyes de España Don Juan Carlos y Doña Sofía, a inaugurar el nuevo Hospital Provincial y el recién terminado edificio del Ayuntamiento de Ciudad Real.  Justo una década después, el 22  de mayo de 1988, cuando S.M. la Reina Doña Sofía, al asistir a la Solemne Misa Pontifical de Acción de Gracias como culminación del IX Centenario de la Aparición en Ciudad Real de Nuestra Señora del Prado 1088-1988, acto celebrado en el Parque de Gasset de Ciudad Real, se encontró fortuitamente a su salida de la histórica eucaristía, con un ya anciano y elegantísimo Eduardo Matos, portando sus cámaras NORITA y OLYMPUS entre sus manos, -fiel siempre a su profesión-, y al reconocer Doña Sofía  a su viejo maestro lo abrazó con ternura y afecto.
En 1985, en la festividad litúrgica del Corpus Christi celebrado en Ciudad Real, fue el único reportero autorizado para fotografiar a Su Alteza Real Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona y Presidente del Real Consejo de las Órdenes Militares, en la solemne Misa Pontifical oficiada por el Obispo-Prior Rafael Torija, en la Catedral de las Órdenes Militares. Siendo éste uno de los últimos trabajos importantes y destacados que realizó a sus 81 años de edad.
Gracias a su interés por el pasado histórico-artístico-monumental y arqueológico de Ciudad Real –que reflejó en numerosas fotografías y artículos- se pudo rescatar eficazmente las piedras de sillería del arco de entrada al Alcázar Real (1959-1961), meses antes de su propio e insalvable hundimiento. Fotografió minuciosamente el monumento arqueológico-histórico, numerando después las piedras y las fotografías paralelamente. Resguardando en los patios de su casa todo el material que hizo trasportar en carros. Unos años más tarde efectuó la misma operación con la puerta principal del Convento de las Madres Dominicas. así como con el arco de entrada de la Sinagoga, de la cual lamentaba con dolor, haberse perdido por negligencia de los albañiles y autoridades, respecto a la parte de las piedras de tracería labrada que circundaban el arco de herradura en las esquinas de los ángulos exteriores y superiores del mismo.[55] Intentó sin éxito salvar varias portadas históricas y muy especialmente la portada de piedra de la Madraza de Ciudad Real, ubicada en la calle Lentejuela, así como un antiguo arco árabe ubicado en la calle de la Azucena 16, propiedad de Don Domingo Fisac,[56] con el fin de ser trasladados al Museo Arqueológico Nacional con sede en Madrid.
Eduardo Matos fue un hombre de gran tolerancia y condescendencia, y fundamentalmente un reportero de calle y galería. Se describía así mismo como un buen laboratorista, donde ejercía una labor como químico excepcional y de gran y experto alquimista.
Más de una vez y ocasión realizó reportajes de bodas y otros encargos desinteresadamente para familias con pocos recursos económicos.
Su biografía y carrera profesional plena, se comprende y divide en tres etapas, a saber: la primera o inicial que abarca desde su nacimiento en Madrid 1904, pasando por su formación y desarrollo en el periodismo activo, hasta su exilio de Barcelona en 1936. La secundaria que circunda desde 1936 hasta su segundo y nuevo retorno a Ciudad Real en 1950, donde discurre en su consolidación profesional. La terciaria o tercera, que abarca de 1950 a la plena madurez profesional y artística hasta su ocaso como fotógrafo-humanista y sobrevenirle su muerte en 1995. Si bien su periodo de mayor brillantez ocupa la tercera época (1950-1995). Después comenzaría un lento declive económico, corporativo y de capacidad de trabajo, sorteado con muchísima dignidad y decoro por su parte, provocado en parte por la acelerada evolución de los tiempos tecnológicos, y la fuerte competencia de jóvenes fotógrafos con sus novedosos modismos de la imposición del nuevo género fotográfico de actualidad, así como la popularidad de la fotografía y lo accesible que comenzaron a ser las cámaras fotográficas comerciales. Lo que ha venido llamándose, “la democratización de la aristocracia de la fotografía”.   
El viejo maestro, fue el primer fotógrafo de Ciudad Real y su provincia en adoptar el color –que ya desde los años sesenta comenzaba a extenderse haciendo furor y creando gran demanda comercial-, adecuando sus laboratorios a estos novedosos procedimientos, llegándose a contar un total de hasta seis laboratorios de positivado y revelado en su casa palacete de la calle del Carmen Nº 9. Su primer reportaje de boda en color fue realizado el 24 de junio de 1961, a Dionisio del Rey y Encarnación Hervás, ambos de Ciudad Real.
Igualmente el cine, como todo lo relacionado con la imagen, fue motivo de interés para él, efectuando numerosos documentales en súper 8 y 35mm, sobre diferentes temáticas, como naturaleza, actos públicos e institucionales y privados, monumentos artísticos, y viajes por España y Europa.
En torno al año de 1980 Eduardo Matos intentó ponerse al día en técnicas de laboratorio, incorporando los logros técnicos y artísticos que traían y demandaban los tiempos. Aunque ya fue tarde para el anciano maestro, remontar diversas circunstancias y vicisitudes, así como su propia edad, alcanzando algunas metas y manteniéndose en vigorosa actualidad hasta prácticamente advenirle la muerte como fotógrafo emérito.
A pesar de todo, en estos años postreros, el maestro siguió con la fotografía especializada, sin dejar de trabajar incansablemente hasta el final de sus días, constituyendo uno de los casos más admirables y singulares de longevidad profesional, artística y humana.
Otro aspecto de su desbordante perfil humano, destacable en su gran figura intelectual y humanista, fue su pasión por música. Fue un gran melómano, atesorando un abundante caudal discográfico en discos, sobre todo en temática clásica, opera y otros géneros.
La astronomía fue su predilecta entre sus aficiones, para lo cual habilitó en la parte superior de su casa palacete, un espacio casi decimonónico en su estructura y espacio muy singular y peculiar. Impactaba recorrer esa mansión, y muy especialmente adentrarse en su destacable gran y rica biblioteca. La parte inferior de su palacete estaba habilitado para los trabajos profesionales, despacho personal, secretaría, almacenes, laboratorios de revelado y positivado, el inmenso y descomunal archivo general de negativos, que abarcaba gran parte del ala inferior del lateral derecho del mismo, como galería fotográfica. Su archivo personal y privado se repartía entre su despacho y en la vivienda –hogar- superior derecha, resguardado y custodiado en amplios baúles de madera o en precioso su secreter de incrustaciones de nácar, ubicado en  la biblioteca privada.
Su colección de cuadros y obras de arte era muy rica e importante, con obras de Grau Sala, Bagaría, Canals, Llimona, Donaire, Dalí, Guijarro, Ramón Casas, y otros muchos
Retirado de la vida pública activa y tras fallecer su esposa el 20 de julio de 1992, a la cual cuidó admirablemente, plenamente y primorosamente durante su larga convalecencia y dolencia. Compaginando admirablemente su trabajo con la enfermedad de su mujer que la postró en cama durante meses. Poco tiempo después, una de sus cuñadas enfermó igualmente y se dedicó a los cuidados de su dura convalecencia, falleciendo esta en 1993.
El 14 de agosto de 1995, tras un despliegue protocolario e institucional sin precedentes, se procedió por iniciativa ciudadana a elevar un amplio expediente de Proyecto de Ciudadano Ejemplar, respaldado y suscrito por la totalidad de las autoridades municipales y provinciales de Ciudad Real, personalidades de la vida intelectual, artística, política, eclesiástica, educativa, pública y cultural de la capital, ante el Ayuntamiento. Fue aprobado por unanimidad de los grupos políticos el día 7 de agosto de 1995, comunicándoselo en persona el Alcalde de la ciudad Francisco Gil-Ortega Rincón acompañado del Teniente Alcalde Gabriel Miguel Mayor y en presencia de su Secretario Particular Liberto López de la Franca, la tarde del 11 de agosto, en una visita privada efectuada  a su casa palacete.
Siendo proclamado Ciudadano Ejemplar de Ciudad Real, en el salón de plenos del Ayuntamiento, presidido por toda la Corporación Municipal, en un emotivo acto institucional, en la tarde del 14 de agosto de 1995, donde el anciano maestro pronunció un memorable discurso pleno de gratitud y colaboración a la ciudadanía, que fue interrumpido en incesantes ocasiones, por la multitud de personas asistentes a esta proclamación popular de homenaje.
En la mañana del radiante domingo 19 de noviembre de 1995[57], tras una operación de hernia inguinal, efectuada días anteriores por su gran amigo el cirujano Dr. Juan Regodón, falleció en el Hospital de Nuestra Señora de Alarcos, a las 8´30 horas de la mañana, firmando el parte médico el Dr. Rafael Ruíz Ruíz. La ciudad que lo acogió, respetó, admiró y donde desarrollo su vida familiar, profesional y artística, le cerraba con gratitud sus ojos al insigne y bondadoso maestro de maestros. Acababa de cumplir 92 años, un hombre irrepetible que emanaba venerabilidad y respetabilidad, pasaba a la inmortalidad. El pueblo se sintió conmocionado por la inesperada noticia. Su óbito fue muy sentido por la pérdida del último gran maestro de maestros.

Ciudad Real y España despedían a un humanista y artífice, que será recordado en los tiempos, como un hombre valiente, trabajador, bueno, fiel y enamorado de su patria, que con dignidad  ocupó la cátedra de la sabiduría de la vida. Ante su figura histórica, el pueblo entero, sin distinción de clases, le rindió su cariño en el sepelio[58].
Respectando estrictamente su voluntad, fue envuelto desnudo y como sudario sobre la sabana en la cual falleció. Fue su deseo morir en la más elocuente pobreza y a imitación de los romanos, los cartujos y franciscanos. Y que la inhumación de sus restos mortales se efectuara directamente en tierra. Para que según sus propias palabras la “Madre Tierra abrigara eternamente su cuerpo”. Encargando este último deseo, a quien estas líneas escribe. Deseaba descansar junto a su amada madre Doña Águeda Barrio García.  
A las 12, 30 horas del inolvidable 20 de noviembre de 1995, su cuerpo recibió y tocó tierra en el Cementerio Público de Nuestra Señora del Prado, ocupando la sepultura nº 8 del patio 6º, departamento San Demetrio de la fila 1ª. Recordando sus propias palabras: “La Mancha. Y al decir nuestros lo digo creyendo que tengo derecho a decirlo, pues si bien no nací aquí, si ha sido esta bendita tierra donde he hallado mis más caros afectos, forjado mis ilusiones y donde, en fin, reposan los huesos de mi madre. Posiblemente deba solicitar benevolencia por esto que quizás sea juzgado como sensiblería, pero es algo que llevo dentro, muy hondo, y que pugnaba por salir”.[59] Solo falto diez minutos para que su féretro fuese cubierto totalmente por tierra de su querida Mancha y su amada España.

MATOS CAMINA HACIA LA ETERNIDAD
La exposición antológica preparada y organizada primorosamente con su vida y obra, fue un homenaje desbordante al que se sumó no solo el pueblo sencillo, sino todas las instituciones públicas y privadas de La Mancha y de España, que se tributó nueve meses después de su muerte.
Matos cuenta hoy con un monumento pétreo-broncíneo erigido a suscripción popular, en el mismo paseo que lleva su nombre en el Parque del Pilar, obra del escultor López-Arza, inaugurado por las autoridades el 13 de diciembre de 1997. El 24 de enero de 1998, fue erigida y descubierta una placa de baldosines de cerámica talaverana, en la casa donde vivió durante sesenta años y ejerció su imperecedero magisterio. Ambos homenajes a iniciativa de la Comisión Monumento a Eduardo Matos.
En 1998 la Biblioteca de Autores Manchegos, publica con notable éxito la monografía con el número 110 con su vida y obra titulada: “Fotografía de Ciudad Real, Eduardo Matos 1904-1995” obra de José González Ortiz y José Liberto López de la Franca y Gallego.
El 20 de febrero de 2003, José Liberto López de la Franca y Gallego, por documento privado otorgado por la Universidad de Castilla-La Mancha, deposita con fecha de 1 de junio de 1997 en el Centro de Estudios de Castilla-La Mancha, una parte del archivo y legado de Eduardo Matos[60].
El 21 de junio de 1998 se hace la última ofensiva y actuación en la Casa-Palacete de la calle del Carmen 7, salvando del inevitable expolio, objetos de valor depositados aun en el interior del domicilio del ilustre humanista.  
Como humanista cristiano, de padres convenidamente monárquicos, vivió consecuentemente con el entorno familiar. Su etapa biográfica se desarrolla en tiempos de grandes cambios políticos y sociales en un arco cronológico que abarca desde 1904 a 1995, conociendo una monarquía constitucional, un directorio militar, una república convertida en dictadura, una Guerra Civil, una dictadura militar, una transición de un Estado totalitario, hacia la democracia y el Estado de Derecho con su monarquía parlamentaria.
Matos era un monárquico constitucionalista, apostó por la monarquía liberal y su concepción ideal, se acercaba a la misma de su grande y buen amigo de la infancia y juventud, Salvador Dalí. Chocó con el espíritu revolucionario al que le toco vivir en su convulsa época, en primera persona y en dura vanguardia, cuando cubrió como periodista y reportero, los graves acontecimientos del Golpe de Estado y sedición por la proclamación en Barcelona por Companys, el 6 de octubre de 1934, del Estado Catalán. A pesar de haber perdido a su padre de forma trágica, siendo asesinado violentamente, iniciada la guerra, adoptó en aquel conflicto entre hermanos una postura absolutamente neutral.
Matos fue un eficaz periodista/fotógrafo, un diplomático de la estilográfica y el lápiz y un político de las cámaras, que con la fidelidad más estricta se consagró a la fotografía. Un fotógrafo del realismo fantástico y poético, un imaginero de luz, que supo ser el gran embajador de la IMAGEN DEL PODER, que es el ARTE-FACTO como a él le gustaba llamar al noble arte humanista e inmortal de la fotografía.
José Liberto López de la Franca y Gallego
PRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL DE LAS REALES ACADEMIAS E INSTITUTOS DE ESPAÑA
San Lorenzo de El Escorial 19 de noviembre de 2015,




[1] Según consta en el catastro el edificio de la calle del Barco Nº 10 –hoy 12- fue construido en el año 1900, y el que hoy ocupa con el numeral 10, fue construido en 1905. Es evidente que el edificio donde nació Eduardo Matos, es el actualmente tiene asignado el Nº 12 en placa de esmalte posteriormente incorporada en una alteración de los números. Y  sobre  el mismo la placa empotrada en mármol con el º 10, elemento original de la construcción de la fábrica del edificio.
[2] Inscrita su Acta de Nacimiento, en el Registro Civil del Distrito del Centro de Madrid  -en la actualidad denominado Único de Madrid-, SECCIÓN PRIMERA del Libro 42-4, Folio 52 v. con fecha de 1 de diciembre de 2003, se peticionó a ese Registro Civil copia literal del acta de nacimiento de Eduardo Matos, contestando el 5 de diciembre lo siguiente: “La certificación solicitada arriba indicado, se encuentra incursa en las causas de PUBLICIDAD RESTRINGIDA, y solo puede ser recogida por la propia persona inscrita, sus ascendientes, descendientes o herederos, según los supuestos que contempla el Reglamento del Registro Civil en sus artículos números 21 y 22 y que estén provistos de Documento Nacional de Identidad.” El 14 de abril de 2005, se volvió a peticionar fotocopia literal de esta acta de nacimiento, siendo la contestación negativa. El 2 de octubre de 2013, a través de un familiar legítimo y heredero de Eduardo Matos, -hijo de su primo hermano don Alejandro Barrio García- don Rodrigo Barrio García, se impetro su ayuda para ello, a lo accedió de muy buen grado por su familiaridad y estima de su padre y familia con mi persona, en mis años de tránsito de la milicia como alférez en la Academia de Artillería de Segovia. Por fin, el día 23 de octubre de 2013, nos fue facilitada fotocopia literal legalizada definitivamente por el prestigioso relojero segoviano don Rodrigo Barrio, del acta de nacimiento como importantísimo documento biográfico de nuestro entrañable y eximio personaje, firmada la misma el 8 de octubre de 2013 por el funcionario delegado Dª María Jesús Collado Junco., la cual trascribo: “Eduardo Matos Barrio Número 852. En la Villa de Madrid a las quince horas y treinta minutos del día once de  Octubre de mil novecientos cuatro: ante el Señor Don Luís de Aldecoa y Giménez, juez Municipal del Distrito del Centro y Don Eustaquio Santos Mauro, Secretario , constituidos previo aviso en la calle del Barco número diez, piso principal, comparecieron don Eduardo Matos y Cuesta, natural de Madruga provincia de la Habana, Isla de Cuba, estudiante, de veintinueve años de edad  y enferma en cama Águeda Barrio García, natural de Navares de las Cuevas, en Segovia, de treinta y un años de edad ambos solteros y domiciliados en dicha casa con objeto de que se inscriba en el Registro Civil a un niño y al efecto como padres del mismo declararon=Que dicho niño ha nacido en su domicilio a las veintidós horas y treinta minutos del ocho del actual. Que es hijo natural de los declarantes.= Que es nieto por línea paterna de Francisco Matos, natural de Cáceres y Josefa Cuesta, natural de Batanó, Habana, difuntos y por la materna de Teodoro Barrio y Felipa García naturales y vecinos de Navarés de las Cuevas. Y que a dicho niño se le ponen los nombres de Eduardo, Germán, Sergio.- Fueron testigos los mayores de edad Germán Pérez, natural de Cáceres y  Gaspar Pérez, natural de Navarés de las Cuevas, solteros estudiantes, domiciliados calle de Hortaleza número diez y siete y calle del Barco número diez. Leída la presente a los que la suscriben se sella y firman certifico= Luis de Aldecoa, Eduardo Matos, Gaspar Pérez Águeda Barrio Germán Pérez Eustaquio Santos. Nota Marginal: el varón objeto de esta inscripción quedó legitimado por el matrimonio que contrajeron sus padres, el cual consta inscrito al folio trescientos ochenta y cinco del libro tercero de la sección segunda del Registro Civil de Atarazanas de Barcelona. Madrid dieciocho de diciembre de mil novecientos veintidós.  [firma ilegible].”
[3] Archivo del Arzobispado Metropolitano de Madrid. Partida de Bautismo, Libro 98, folio 52, 8 de octubre de 1904 PARROQUIA DE SAN MARTIN: “237. Eduardo Matos Barrio. En la Iglesia parroquial de San Martín de Madrid a trece de Octubre de mil novecientos cuatro, Yo el infrascripto D. Anastasio Nicolás y Nicolás, Pbro. Coadjutor de esta parroquia, con licencia expresa del Sr. Cura propio de la misma, bauticé solemnemente a un niño que nació a las diez y media de la noche del día ocho del actual en la calle del Barco número diez á quien puse por nombre Eduardo Germán Sergio. Es hijo [legítimo] [natural] –tachado- de Don Eduardo Matos Cuesta natural de Madruga, Habana, y de Dª Águeda Barrio García que lo es de Navarés de las Cuevas diócesis de Segovia. Nieto por línea paterna de D. Francisco natural de Cáceres y de Dª Josefa que lo es de Balabanó, Habana; y por la materna de D. Teodoro y de Dª Felipa naturales del citado Navarés de las Cuevas. Fueron padrinos D. Germán Pérez Carrasco y Dª Gumersinda Otero Muñoz. Y para que conste lo firmo fecha ut supra. Anastasio Nicolás”. NOTA MARGINAL en esta  Partida de Bautismo: “Por mandato del Ilmo. Sr. Provisor de este Obispado, se procedió a tachar la palabra natural (sustituyéndola) por la de legitimo el subsiguiente matrimonio de sus padres celebrado en S. José de Barcelona el 12 de Mayo de 1909. De esta nota se dará cuenta en las certificaciones que se expidan San Martín de Madrid a 8 de enero de 1923. [Firma ilegible]“ La pila de bautismo donde bue bautizado el niño Eduardo Matos, fue trasladada a la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Madrid, por ser de alto interés histórico-religioso, al haberse cristianado santos de la iglesia católica española en la misma. Actualmente se bautizan nuevos cristianos, dentro de la jurisdicción de la parroquia de Santa María de la Almudena, donde se encuentra incardinada la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Madrid y el Palacio Real de Oriente.
[4] Nacido en Madruga (Provincia de la Habana) entre 1873-1876.
[5] Nacida en Navarés de las Cuevas (Segovia) entre 1872-1874
[6] Entrevista radiofónica concedida a Onda Cero año 1992. ALHEMB Documento fonográfico-276/3
[7] C.f: Acta de matrimonio del Registro Civil de Barcelona Tomo3-10 de la Sección Segunda, fotocopia literal expedida el 5 de nero de 2016 por la Delegada Doña Mª Ángeles Gómez Díez: “Númº 155-Eduardo Matos Cuesta con Águeda Barrio García. En la ciudad de Barcelona hoy día de la fecha se procede a inscribir el matrimonio canónico a que se refiere el acta siguiente:= En la Ciudad de Barcelona a doce de mayo de mil novecientos nueve; hallándose yo el infrascrito D. Marino Álvarez Pérez en la Iglesia de San José de esta Ciudad donde me trasladé como Delegado nombrado por el Sr. Juez Municipal del distrito de Atarazanas para asistir en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 77 del Código Civil a la celebración del matrimonio convenido entre D. Eduardo Matos Cuesta y Dª Águeda Barrio García; y su virtud del orden del propio señor Juez declaro; =Que a las siete horas de este día y a mi presencia ha procedido Don Marcos San Feliu Pbro. Veo de la misma a unir en matrimonio canónico a los referidos D. Eduardo Matos Cuesta, de treinta y tres años, de estado soltero, natural de San Luis de Madruga, provincia de Cáceres, de profesión inspector de policía, domiciliado en esta, calle Conde del Asalto numero sesenta, hijo legítimo de D. Francisco Matos natural de Guaracabulla y de Doña Josefa Cuesta, natural de Batabano: y a Doña Águeda Barrio García de treinta y seis años de estado soltera, natural de Navarés de las Cuevas (Segobia) y vecina de esta, calle Villarroel número ciento setenta y seis,; hija legitima de D. Teodoro Barrio, natural de Navarés de las Cuevas y de Doña Felipa García natural de Navarés de las Cuevas; habiendo asistido a dicho acto, los testigos D. Miguel López y Miguel y D. Manuel Vidal Samper, “y para” mayores de edad y vecinos de esta. =Y para que conste, levanto la presente acta de inscripción del expresado matrimonio la cual será transcrita inmediatamente en la sección de matrimonios del Registro Civil del Juzgado municipal, a los efectos del artículo 77 del Código Civil, firmado conmigo, después de enteradas de su contenido, los contrayentes y los testigos, certifico=Eduardo Matos=Águeda Barrio=Miguel López y Miguel=Manuel Vidal Samper=Marino Álvarez. El acta tranctita queda archivada en este Registro Civil en el legajo tercero de la sección de matrimonios de Barcelona a seis de junio de mil novecientos nueve=El tildado= y para= no vale. El Juez Municipal Antonio Serciz. El Secretario [ilegible].”
[8] Cf. Partida de Bautismo de Eduardo Matos Barrio, correspondiente a la Parroquia de San Martin de Madrid, libro 98, folio 52,  de 8 de octubre de 1904. Archivo del Arzobispado Metropolitano de Madrid.
[9] Al parecer fue un ataque severo de meningitis del que pudo restablecerse milagrosamente.
[10] ALHEMB Documento 0054/1
[11] ALHEMB Documento Pieza Principal 0010/1
[12] AHLEMB Documento 0062/1
[13] Entrevista radiofónica concedida a Onda Cero año 1992. AHLEMB Documento fonográfico 276/3
[14] Folio 385 del Registro Civil del Distrito de Atarazanas de Barcelona.
[15] ALHEMB Documento 0071/1
[16] ALHEMB Documento 0089/1
[17] ALHEMB Documento 0029/1
[18] Padre del actor y director Adolfo Marsillach
[19] ALHEMB- Pieza Principal 01-01-1995
[20] ALHEMB- Documento 0031/1 Secc. Cartas
[21] ALHEMB-Documento 0036/1
[22] ALHEMB-Documento 0765/3
[23] Comisario General del Cuerpo de Investigación y Vigilancia de Barcelona.
[24] El Acta de Defunción se inscribe el 14 de septiembre de ese año, en el libro 244 (6) de la Sección Tercera del Registro Civil de Barcelona, expedida fotocopia literal del referido documento el 10 de mayo de 2005, firmada por la Delegada Dº Mª Ángeles López Teijeira. Para su familia la fecha exacta del crimen e inmolación fue el 23 de julio de 1936, según su propio recordatorio de defunción ALHEMB-Documento  0077/1. Del referido documento se levanta copia exacta en catalán con el Número 1954, tras su localización el pasado día 29 de diciembre de 2015, personándome en el Registro Civil de Barcelona, para su localización y búsqueda. Se nos facilita fotocopia literal a través de ese estamento judicial, con fecha de 7 de enero de 2016, firmada por doña Concepción Quintana Osuna.
[25]Por Decreto de Presidencia del Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España, de 19 de noviembre de 2015, se dispone apertura de investigación sobre el paradero de los restos humanos de Don Eduardo Matos Cuesta, y se nombra una comisión al efecto para que previas indagatorias in sutu, se desplace hasta Barcelona con el fin de esclarecer los hechos y ubicación del cadáver del padre de Don Eduardo Matos. El día 29 de diciembre de 2015, tras recorrer el cementerio de Les Corts, y solicitar por escrito, y previo abono de las tasas municipales, con el fin último de obtener referencia documental solvente sobre los restos humanos de don Eduardo Matos Cuesta, fue enviada carta a la sede del Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España, con la siguiente aclaración: “Cementeris de Barcelona, cementeri és ciutat. Registre de Sortida Data -7 GENE.2016. Núm.: 5  “CONSEJO GENERAL DE LAS REALES ACADEMIAS E INSTITUTOS DE ESPAÑA, Apartado de Correos nº 50.907. 28080-MADRID.  Barcelona, e de enero de 2016. Señores del Consejo, En referencia a su solicitud de fecha 30 de Diciembre sobre los datos de defunción de EDUARDO MATOS CUESTA y una vez efectuada la búsqueda en el cementerio de Les Cort y en trascurso del año 1936, le comunicamos que falleció en el Hospital Clínic (con nº de ficha 3981) no nos consta la fecha de defunción, perteneciendo al juzgado nº 7 de Barcelona, y su inhumación se efectuó el 28/71936 directamente en una de las fosas comunes del cementerio de Les Corts (desconociendo en cuál de ellas); desde donde informamos que no es viable la exhumación de sus restos, al ser imposible su localización. Atentamente, AREA DE SERVICIOS JURIDICOS. Ajuntament de Barcelona.”
[26] Boletín de Información Municipal de Ciudad Real. “Las Tablillas de Ángel Andrade”. Navidad de 1972.
[27]  ALHEMB-Documento 0071/1
[28] ALHEMB-Documento fonográfico-276/3
[29]Exhumados sus restos humanos el 24 de junio e inhumado en el Cementerio Municipal de Nuestra Señora del Prado de Ciudad Real el 25 de junio de 1939 (Nº745). Inscrita su defunción en el Registro Civil de Ciudad Real el 9 de junio de 1939, F.161 Nº767. 
[30] Aún subsiste el referido lugar donde fueron inmolados cientos de ciudadrealeños. Luego sustituido por un pozo de noria en el exterior del camposanto donde empujaban vivas a las víctimas, y en casos concretos con la amputación previa de sus brazos, antes de ser arrojados con vida al fondo de la misma. El tristemente conocido como Pozo de Carrión.
[31] ALHEMB-010/2
[32] Inscrito en el en la Parroquia de Nuestra Señora Santa María del Prado. Ciudad Real. Libro de Matrimonios Nº 22, Folio 163
[33] Nacida en Ciudad Real el 31 de octubre de 1912, e inscrita su Acta de Nacimiento en el Registro Civil de Ciudad Real, Sección 1ª Tomo 42, Pag.52v.
[34] Monseñor Aurelio Gómez-Rico, era vecino de la casa lindante a ese domicilio de la calle del Carmen 9, e íntimo amigo de la familia desde 1936. Logró salvar su vida milagrosamente durante la persecución religiosa habida en el trienio de Guerra Civil, gracias al Jefe de Izquierda Republicana Don Manuel Romero Sánchez-Herrera. Hombre culto y varón eclesiástico estimado para el gobierno eclesiástico por los Obispos-Priores. Después desempeñaría los cargos de Vicario General de la Diócesis-Priorato desde 1950 a 1955 y Provicario General desde 1955 a 1976, asa como la dignidad de Arcediano de la Santa Iglesia Prioral Basílica Catedral de las Órdenes Militares, hasta su jubilación en 1979 pasando al rango de Arcediano emérito hasta su muerte en el año 1995.
[35] Zapatero de la Real Casa y Familia Real Española, que regentaba las zapaterías LA GLORIA en la calle Real de Segovia y en la calle Augusto Figueroa de Madrid, con veinticinco operarios a su cargo
[36] Inscrito en la Sección 2ª Tomo 35 Página 398, del Registro Civil de Ciudad Real.
[37] Fallecida en Ciudad Real el 14 de septiembre de 1958. Inscrita su defunción Registro Civil de Ciudad Real Tomo 00119 Página 339 de la sección 3ª.
[38] Fallecida en Ciudad Real el 7 de marzo de 1993. Inscrita su defunción Registro Civil de Ciudad Real Tomo 00146 Página 598 de la sección 3ª.
[39] Fallecida en Ciudad Real el 31 de octubre de 1992. Inscrita su defunción Registro Civil de Ciudad Real Tomo 00146 Página 088 de la sección 3ª.
[40] Los últimos domicilios donde vivió en Barcelona durante la Guerra Civil, Doña Águeda Barrio García, viuda del padre de Eduardo Matos, fueron Ronda de la Universidad y calle Villarroel, 58 4ª 2ª. Según documentos ALHEMB- 055/1
[41] Inscrita su defunción  en el Registro Civil de Ciudad Real, Tomo 00121, Página 019, de la sección 3ª. Y siendo sepultada en el Cementerio Municipal de Nuestra Señora del Prado, Ciudad Real, el 6 de febrero de 1961.
[42] Conocida y reputada familia segoviana, por ser los fundadores en 1870 de una genuina estirpe de relojeros; Dámaso Barrio, Francisco Barrio García, Alejandro Barrio Mayo, Alejandro Barrio García y Rodrigo Barrio que regentan hasta hoy ininterrumpidamente el emblemático negocio, que  aun subsistente en la plaza mayor de la ciudad castellana. Siendo la relojería más antigua de España, y los relojeros de la Real Casa o Relojeros Mayores de Castilla; RELOJERIA BARRIO, cuyo último e insigne dueño fue el hijo predilecto de Segovia Don Alejandro Barrio García (1911-1996).
[43] ALHEMB-0112/3
[44] Fijó su hogar en Badajoz, calle Arco Agúero 57 y más tarde en la calle Coronado 64, según documentos ALHEMB-187/2.
[45] ALHEMB-0145/3. Al negarse en firme ante el Presidente de la Compañía, para trasladarse a la República de Venezuela –en vista de los buenos resultados obtenidos- a reestructurar, reorganizar, intensificar y regenerar todas las sucursales erigidas en esa nación, testimonio dado por Eduardo Matos en la entrevista a Radio Ciudad Real el 1 de enero de 1992 ALHEMB-Documento fonográfico -276/3
[46] ALHEMB-O147/3
[47] ALHEMB-0149/3
[48] ALHEMB-0321/3
[49] ALHEMB-Documento fonográfico- 276/3
[50] Cf. Efemérides Manchegas, Francisco Pérez Fernández Ciudad Real, 1971. Editorial A.P. pp. 391-362  y del ALHEMB-059/3
[51] ALHEMB-0168/3
[52] ALHEMB-0187/3
[53] Diario EL MUNDO, edición publicada en portada el 23 de enero de 2010  y 2 de febrero de 2010.
[54] Diario EL PAIS SEMANAL, 19 de febrero de 2015.
[55] ALHEMB- 987/3 -1012/3 y Archivo de la Comisión Provincial de Monumentos de Ciudad Real y archivo del Museo Arqueológico Nacional.
[56] ALHEMB-10153/3 y Archivo MAN de Madrid.
[57] Inscrito en el Registro Civil de Ciudad Real, Acta de Defunción, Sección 3ª, Tomo 151, Página 509. El 15 noviembre de 2013 el Real Instituto de Estudios Históricos Políticos de Ciencias y Artes Alfonso XIII, incoa Expediente Gubernativo de Rectificación de error en la fecha de nacimiento, inscripción del tomo de su acta de nacimiento, y causa de muerte no consignada en el acta de defunción existente en el Registro Civil y Tramitación de Complementación en el Acta de Nacimiento existente en el Registro Civil Único de Madrid de la fecha de su óbito, ante el Registro Civil de Ciudad Real. El día 3 de diciembre de 2015, se decreta por Auto la culminación del referido expediente: "REGISTRO CIVIL DE CIUDAD REAL. Expediente de rectificación de error 1437/2013. A U T O en Ciudad Real, a 03-12-2015 HECHOS. PRIMERO.- Que por recibida la anterior documentación y solicitud ante este Registro Civil por DON LIBERTO LÓPEZ DE LA FRANCA Y GALLEGO por lo cual se denunciaba la existencia de error y asimismo la omisión de datos en la inscripción de DEFUNCION de DON EDUARDO MATOS BARRIO obrante al tomo 151, página 509 de la Sección 3ª de este Registro Civil de Ciudad Real, ya que en la misma se observa que por error, consta equivocadamente la fecha de nacimiento de inscrito y asimismo fueron omitidos datos relativos al nacimiento del inscrito en la inscripción de referencia. Aportando prueba documental en la que basaba su petición. SEGUNDO.- remitida la solicitud y los documentos a ella aportados a éste registro Civil, fue iniciado el oportuno expediente, y pasadas las actuaciones al Ministerio Fiscal, por el mismo se ha informado en el sentido de no oponerse a que se recojan en la inscripción de fallecimiento los datos relativos a la inscripción de nacimiento, oponiéndose a la consignación de la causa de aquel, dato que, según Orden ministerial de 6 de junio de 1994, queda eliminado de las inscripciones de defunción. RAZONAMIENTOS JURÍDICOS. PRIMERO.- Conforme a lo previsto en el art. 92 de la vigente Ley registral, las inscripciones solo pueden rectificarse por sentencia firme en juicio ordinario. Señalando sin embargo el art. 93.1ª de la misma Ley que pueden rectificarse, previo expediente gubernativo, las menciones erróneas de identidad, siempre que ésta quede indudablemente establecida por las demás circunstancias de la inscripción, disponiéndose en el punto 3º del mismo artículo que podrá rectificarse cualquier otro error cuya evidencia resulte de la confrontación con otra u otras inscripciones que hagan fe del hecho correspondiente. SEGUNDO.- El art. 296 del RRC establece que basta expediente gubernativo para completar los datos y circunstancias de inscripciones firmadas cuando la inscripción del hecho es posible en virtud de expediente. TERCERO.- En el presente caso queda perfectamente acreditado, vista la documentación relativa al asiento erróneo, que la fecha de nacimiento del inscrito es 08-10-1904 y no como se hizo constar por error, y así mismo que los datos relativos a integrar en la inscripción de defunción respecto a la inscripción de nacimiento son, QUE DON EDUARDO MATOS BARRIO, nació en la Villa de Madrid , inscrito su nacimiento al tomo 42-4, folio 52, del REGISTRO CIVIL UNICO DE MADRID-DISTRITO CENTRO por lo que procede acceder a la rectificación e integración de datos interesada. CUARTO.- Conforme a lo dispuesto en el art. 98 de la Ley del Registro Civil, procede declarar la gratuidad del expediente. VISTOS los preceptos citados y demás de general y pertinente aplicación, El Ilmo. Sr. GONZALO DE DIEGO SIERRA, Magistrado-Juez Encargado del Registro Civil de esta Capital, A C U E R D A  RECTIFICAR LA FECHA DE NACIMIENTO DEL INSCRITO que aparece en la inscripción de DEFUNCION obrante en la Sección 3ª de este Registro Civil, al tomo 151, página 509 en el sentido de ser lo correcto OCHO DE OCTUBRE DE MIL NOVECIENTOS CUATRO en lugar de SIETE DE OCTUBRE DE MIL NOVECIENTOS CUATRO que es lo que por error se hizo constar. Asimismo se acuerda la integración de datos en la inscripción de DEFUNCION obrante en la Sección 3ª de este Registro Civil, al tomo 151, página 509 en el sentido de integrar los datos siguientes QUE DON EDUARDO MATOS BARRIO nació en la Villa de Madrid, inscrito su nacimiento al Tomo 42-4, folio 52, del REGISTRO CIVIL UNICO DE MADRID DISTRITO CENTRO. Se acuerda DENEGAR la consignación de la causa de aquel dato que, según Orden Ministerial de 6 de 1994, queda eliminado de las inscripciones de defunción. Notifíquese esta resolución al Ministerio Fiscal y al promotor, a los que se hará saber que contra la presente que es definitiva en primera instancia, cabe recurso de apelación ante la Dirección General de los registros y del Notariado, en el plazo de quince días hábiles a partir de la notificación. Y firme que sea, remítase testimonio literal de esta Resolución al legajo de inscripciones marginales de este Registro Civil, a fin de practicar la inscripción correspondiente. Lo mando y firma S.Sª.; doy fe. NOTIFICACION AL MINISTERIO FISCAL.- Seguidamente se notifica la anterior resolución, con entrega de copia, al Fiscal, y firma; doy fe. NOTIFICACION AL PROMOTOR.- Seguidamente se le notifica esta resolución, por correo certificado con acuse de recibo; doy fe.  [Hay un párrafo escrito caligráficamente a estilográfica, con firma que dice: Recibí el AUTO, Conforme con la SENTENCIA dada por el Poder Judicial. Nihil Obstat, Liberto LOPEZ DE LA FRANCA Y GALLEGO, Presidente-Magistrado DEL TIBUNAL METROPOLITANO ACADEMICO y del CONSEJO GENERAL DE LAS REALES ACADEMIAS E INSTITUTOS DE ESPAÑA. Un sello de caucho: Consejo General de las Reales Academias e Institutos de España, 23 DIC 2015-000018- ENTRADA.  Y otro sello redondo: Consejo General de las reales Academias e Institutos de España -Presidencia- MADRID.]"
[58] Celebrado el funeral corpore in sepulto el 20 de noviembre de 1995, en la Parroquia de Santa María del Prado ¨La Merced”.
[59] Boletín de Información Municipal de Ciudad Real. Navidad de 1972.
[60] El documento dice literalmente: “UNIVERSIDAD DE CASTILLA LA MANCHA Centro de Estudios de Castilla-La Mancha, Isidro Sánchez Sánchez, hace constar que don José López de la Franca Gallego deposito en este centro durante el mes de junio de 1997, como custodio del legado del profesor y fotógrafo Eduardo Matos Barrio y con el fin de que sirva para potenciar los estudios de fotohistoria y el conocimiento de la figura de Matos, los siguientes materiales, obra del citado señor: a) Trece cajas con un contenido de unos 2000 negativos en diferentes soportes, b) Una caja de sellos, sobres, diapositivas y diverso material, c) Un álbum muestrario con fotografías de tema nupcial, d) Nueve cámaras de distinto tipo y marca, e) una caja con diferentes copias en positivo. Lo que se hace constar a petición del interesado, quien indica que se trata sólo de una primera entrega que será posteriormente completada con el resto del legado humano y profesional del mencionado fotógrafo. Ciudad Real, a veinte de febrero de dos mil tres. Isidro Sánchez Sánchez. [Rubricado y sellado].Director del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha.”